Introducción
Este pasaje se ubica en un tiempo que presenta las condiciones espirituales y sociales previas al fin.
Vivimos en una época donde lo malo se normaliza y lo bueno se cuestiona. Donde la fe se vuelve opcional, y el amor se enfría.
Jesús, antes de regresar, no solo habló de guerras o terremotos. Él señaló algo más profundo, más peligroso:
“Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará…” Mateo 24:12.
El mal no solo se trata de inmoralidad, de gente que vive sin ley. Porque los cristianos sin compromiso son lo mismo que los perdidos felices. Es decir que no quieren esforzarse ni hacer sacrificios o tener que sufrir privaciones. Entonces, el mayor peligro del fin no es lo que ocurre afuera… sino lo que puede apagarse dentro del corazón. Porque el problema del fin del mundo no será la falta de religión, sino la falta de amor verdadero. El ecado conduce al enfriamiento y el enfriamiento a la crisis espiritual. La verdadera crisis no es sobre ética externa, sino es una crisis espiritual interna.
I. El enfriamiento del amor (v.12)
El texto no dice que el amor desaparece, sino que se enfría. Este enfriamiento no es de golpe, es generalizado, un cambio interno progresivo, silencioso, casi imperceptible.
El pecado no solo destruye acciones… erosiona afectos. Es decir, “antes de perder la fe, muchos pierden el calor espiritual.”
Ilustración
Un carbón encendido fuera del fuego no se apaga inmediatamente… pero con el tiempo, pierde su calor. Así también el cristiano que se aleja de Dios sigue “aparentemente bien”… pero por dentro ya no arde.
“Es imposible que el corazón en el cual Cristo mora esté destituido de amor" PVGM, 317.
Comentario Bíblico Adventista:
“El aumento de la iniquidad produce un efecto directo en la naturaleza espiritual del creyente, debilitando su capacidad de amar genuinamente.”
Pero "No es el frío del mundo lo que apaga al cristiano, sino la ausencia del fuego de Cristo en su interior."
II. La perseverancia de los fieles (v.13)
Jesús presenta un contraste: muchos se enfriarán… pero algunos perseverarán. Esta perseverancia se refiere a permanecer bajo presión sin rendirse. No es suficiente comenzar bien… hay que terminar fiel.
No se duerma. (Marcos 13:35-370
"Es sorprendente que los cuatro términos para designar las vigilias de la noche:
- al anochecer,
- a la medianoche,
- al canto del gallo,
- a la mañana
con la excepción de la medianoche, reaparecen en el relato de la pasión (Marcos 14). Es como si la pasión de Jesús fuera para los discípulos una prueba preparatoria para los eventos del tiempo del fin. Debían permanecer despiertos y alerta ante lo que estaba pasando. Sería una vergüenza y un miserable fracaso ponernos a dormir justo cuando los acontecimientos mundiales deberían mantener nuestra atención fija en el regreso de nuestro Señor" 2CBAn, 204.
La diferencia entre perderse y salvarse no está en la intensidad inicial, sino en la constancia final. Y este final puede ser tanto el fin personal como la venida de Cristo.
Ilustración
Una maratón no se gana en los primeros metros, sino en la resistencia hasta el final.
Muchos empiezan con entusiasmo… pero pocos llegan a la meta.
“El carácter no se revela en comienzos ocasionales, sino en la perseverancia firme en hacer lo correcto.”
La perseverancia aquí implica una fe activa y constante en medio de la oposición y la decadencia espiritual del entorno.
Los cristianos serán:
- odiados por todos (v. 9)
- perseguidos (v. 10)
- traicionados por sus familiares cercanos y amigos (v. 10)
- surgirían falsos profetas para desviar a muchos (v. 11)
- muchos perderían su amor y se apartarían de Cristo (v. 12)
Dios no busca creyentes momentáneos, sino discípulos permanentes. La salvación, sin duda, es otorgada por Dios, pero está vinculada a la perseverancia. En cuanto muchos se enfrían y encuentran más fácil seguir al mundo; los que perseveran continúan leales y fieles en medio de la crisis.
III La misión que no se detiene (v.14)
A pesar del enfriamiento global, el evangelio será predicado en todo el mundo. El Reino de Dios alcanzará hasta los confines de la tierra.
Dios no depende de mayorías… sino de comprometidos. Porque mientras algunos se enfrían, otros se levantan con misión. Su testimonio dejará sin excusa a todos las naciones y habitantes de la tierra.
A diferencia del siervo malo e insensato, que no hizo nada con el talento que se le confió, los verdaderos cristianos usarán su tiempo hasta la segunda venida de manera productiva. Actuarán como administradores fieles y comprometidos tanto de su dinero y recursos como de sus capacidades. (Mateo 25:14-30). Los cristianos deben mantener una perspectiva que incluya el cuidado de los hambrientos, los sedientos, los que no tienen recursos para comprar ropa, los enfermos y los que están en prisión, porque sus acciones hacia tales individuos serán juzgadas en el juicio final (Mateo 25:31-46)
En una noche oscura, una sola vela puede marcar el camino. Dios no se necesita que todos brillen… basta que algunos no se apaguen.
El evangelio ha de ser llevado a todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos… y entonces vendrá el fin. Aunque el fin no es inmediato, es como una parto y requiere perseverancia, Jesús no s muestra que la forma de permanecer es mantenernos en la ruta de la misión. Todos los conflictos son señales en el camino que nos avisan que estamos prontos para alcanzar nuestro destino.
La proclamación universal del evangelio es una señal determinante del cumplimiento profético y del cierre de la historia humana. La proclamación del evangelio y la salvación como nuestra misión de vida y como la misión de nuestra iglesia está unida al fin de la historia, al glorioso encuentro con nuestro Salvador Jesucristo.
3x aparece el término telos - fin. (v. 6, 13, 14) Pero en este pasaje es el definitivo.
"Largo tiempo ha esperado Dios que el espíritu de servicio se
posesione de la iglesia entera, de suerte que cada miembro trabaje
por él según su capacidad. Cuando los miembros de la iglesia de
Dios efectúen su labor señalada en los campos menesterosos de su
país y del extranjero, en cumplimiento de la comisión evangélica,
pronto será amonestado el mundo entero, y el Señor Jesús volverá a
la tierra con poder y grande gloria. “Y será predicado este evangelio
del reino en todo el mundo, por testimonio a todos los Gentiles; y entonces vendrá el fin.” Mateo 24:14. HAp, 91.
El mundo podrá enfriarse, pero tu puedes perseverar y unirte a la misión de Dios nunca se detiene. La maldad de todo la tierra no podrá vencer a la luz del cielo. Hay un lugar para ti en la misión y en el reino de Dios. Es hora de asumirlo. Dios no quiere que solo comprendamos las profecías, sino que nos preparemos sincera y profundamente y estemos en condiciones, no solo aguantando o resistiendo sino siendo un instrumento en la poderosa mano de Dios, permitiendo que en un mundo lleno de malas noticias nos use como canales de buenas nuevas.
- La era de las Misiones que comenzó con W. Carey en 1793 ha dado paso al crecimiento del cristianismo en el sur global (Asia, África y Latinoamérica) con 80% del mundo cristiano en esta región.
- La Biblia está traducida en 1829 idiomas (5CBA, 487).
- Los misioneros están saliendo de todas partes a todas partes del globo.
Veremos, seremos testigos y participaremos del cumplimiento de la mayor profecía de los evangelios, la predicación del evangelio a todo el mundo.
Conclusión
Hoy hemos visto tres verdades:
El amor puede enfriarse silenciosamente
La salvación está en perseverar hasta el fin
La misión continúa hasta que Cristo venga
Imagina un faro en medio de una tormenta:
El viento representa la maldad creciente
La luz representa el amor y la fe
El faro no se mueve… permanece firme y sigue alumbrando
Así debe ser el cristiano en el tiempo final:
No apagado, no vencido… sino firme y encendido.
No estamos llamados a seguir la temperatura del mundo, sino a mantener el fuego del cielo encendido.
Llamado
Hoy quiero hacerte preguntas personales:
¿Se ha enfriado tu amor por Dios?
¿Has dejado de sentir pasión por su obra?
¿Sigues perseverando… o solo estás sobreviviendo espiritualmente?
¿Estás participando activamente en la misión… o solo observando?
Jesús hoy espera tu respuesta persona. Él te dice:
“No te enfríes… permanece… y cumple tu propósito.”
Señor amado, en un mundo donde el pecado enfría corazones,
te pedimos que enciendas nuevamente el fuego en nosotros.
No permitas que nos acostumbremos a la rutina espiritual,
ni que perdamos el amor que una vez sentimos.
Danos perseverancia para mantenernos firmes hasta el fin,
y un compromiso vivo con tu misión.
Haznos luz en medio de la oscuridad,
y que cuando vengas, nos encuentres fieles.
En el nombre de Jesús, Amén.
Comentarios
Publicar un comentario