"Por nada estén afanosos, sino presenten sus pedidos a Dios en oración, ruego y acción de gracias" (Filipenses 4:6). La lección de esta semana concluye nuestro estudio de Filipenses y está repleta de valiosas lecciones y máximas para la vida diaria. Parece que muchos de los elevados valores morales que guiaron la vida del apóstol Pablo se encuentran en los versículos finales de la epístola. Al igual que las enseñanzas de Jesús, que se centran en la persona interior, lo que Pablo comparte con nosotros son secretos para vivir una vida cristiana dichosa. Incluso cuando nuestras circunstancias son mucho menos que ideales, no tenemos por qué preocuparnos, angustiarnos o desanimarnos. Por el contrario, hay principios que nos ayudarán a encontrar la fuerza para afrontar los retos que nos depara la vida, y así podremos experimentar la paz duradera que solo Dios puede otorgar. El presente y el futuro están en sus manos, y él suplirá todo lo que necesitemos. Lo más importante es no dep...
"Que su palabra sea siempre agradable, sazonada con sal, para que sepan cómo conviene responder a cada uno" (Colosenses 4:6). Cuando las personas viven y trabajan juntas enfrentan diversos desafíos. Las diferencias de opinión pueden provocar tensiones y discusiones. Cuanto más estrecha es la relación, más importante es que todos en ella procuren llevarse bien. Las relaciones más estrechas se dan, por supuesto, en el seno de la familia. A veces se ha llamado al hogar «la empresa familiar». Es una forma interesante de describir el funcionamiento del hogar. Hay similitudes evidentes entre una empresa y un hogar. En ambos casos debe existir un acuerdo general acerca de los valores, las metas y los objetivos . Además, todos deben llevarse bien y cumplir con su parte para que las cosas funcionen sin problemas. Los mismos principios se aplican a la iglesia, que es esencialmente una gran familia. Hoy, Pablo comparte algunos principios vitales para el funcionamiento correcto de una fa...