"La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes" (2 Corintios 13:13). Pablo concluye 2 Corintios destacando nuevamente los elementos esenciales abordados en sus Cartas. Lo hace por medio de cinco imperativos (2 Corintios 13:11). El primero, «tengan gozo» , recuerda textos anteriores de las Cartas. El segundo imperativo, «busquen su restauración» (NVI), es la traducción de una sola palabra en griego ( katartizō ), que aparece aquí y en 1 Corintios 1:10. El tercero, «anímense mutuamente» , retoma 2 Corintios 1:3-7. Pablo comienza y termina su segunda Cartas con palabras de aliento. Recibimos ánimo de Dios para alentar a otros (2 Corintios 1:4, 6). Los imperativos cuarto y quinto, «Sean de un mismo sentir y vivan en paz» (2 Corintios 13:11), son un llamado a la unidad . Esta atmósfera de gozo, restauración, ánimo, unidad y paz es la condición para la presencia del «Dios de paz y amor» (2 Corintios 13:11) y el resultado d...
Después oí la voz del Señor, que dijo: “¿A quién enviaré? ¿Quién irá de nuestra parte?”. Entonces respondí: “Aquí estoy, envíame a mí”» (Isaías 6:8). Los profetas solían desempeñar un papel esencial en la historia del pueblo de Dios, y en ocasiones asumían posiciones relevantes o incluso cruciales en la vida de la comunidad. Sin embargo, la vida de los profetas no era fácil y a menudo no aceptaban fácilmente el llamado divino a desempeñarse como profetas. Y no es de extrañar. Muchos profetas enfrentaban una fuerte oposición de quienes deberían haber recibido con agrado sus mensajes. Eran ignorados, ridiculizados, golpeados, encarcelados o perseguidos como animales salvajes. Varios fueron incluso asesinados. Actualmente, en una generación inundada de violencia, codicia, inmoralidad, explotación y todo tipo de influencias satánicas, la voz profética suele ser rechazada o simplemente ignorada. Estamos llamados a escuchar esa voz y a ser mensajeros de la esperanza que nos ha sido transmiti...