"Por nada estén afanosos, sino presenten sus pedidos a Dios en oración, ruego y acción de gracias" (Filipenses 4:6). La lección de esta semana concluye nuestro estudio de Filipenses y está repleta de valiosas lecciones y máximas para la vida diaria. Parece que muchos de los elevados valores morales que guiaron la vida del apóstol Pablo se encuentran en los versículos finales de la epístola. Al igual que las enseñanzas de Jesús, que se centran en la persona interior, lo que Pablo comparte con nosotros son secretos para vivir una vida cristiana dichosa. Incluso cuando nuestras circunstancias son mucho menos que ideales, no tenemos por qué preocuparnos, angustiarnos o desanimarnos. Por el contrario, hay principios que nos ayudarán a encontrar la fuerza para afrontar los retos que nos depara la vida, y así podremos experimentar la paz duradera que solo Dios puede otorgar. El presente y el futuro están en sus manos, y él suplirá todo lo que necesitemos. Lo más importante es no dep...
Aparentemente, la cruz representó una formidable victoria para los enemigos de Cristo. Abandonado por sus seguidores, públicamente negado por uno de los más cercanos, traicionado por otro, ridiculizado y burlado; abandonado por todos, y según él, por el propio Dios. Según Deuteronomio 21:23, toda persona colgada en el madero era maldito de Dios. Pero eso fue solo el viernes, cuando las fuerzas del mal parecían victoriosas. Sin embargo, eso fue solo el viernes... apagar la historia aún no había terminado. I. PARA QUE SE CUMPLIERA LA PROFECÍA 1. Los soldados, para apartarse del escenario fúnebre, debían estar seguros de que la misión hubiese sido cumplida. 2. Quebraron las piernas de los dos ladrones. Era para acelerar la muerte. Ya no podrían levantarse para respirar. Pero Jesús ya estaba muerto, en cumplimiento de la profecía que decía “Él guarda todos sus huesos. Ni uno de ellos será quebrantado” (Juan 19:32, 33; Salmo 34:20). 3. Los romanos, especialistas en el arte macabro de la cru...