"Si confesamos nuestros pecados, Dios es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de todo mal» (1 Juan 1:9). La Tierra Prometida parecía muy lejana a los israelitas que acampaban bajo la columna de nube en la llanura. Moisés había desaparecido muchos días antes en la densa oscuridad que cubría la cima de la montaña. Seguramente su líder ya había muerto, razonaron, por inanición o por el fuego consumidor de la presencia divina. La multitud mixta se sentía inquieta e impaciente, lista para pasar a la tierra que manaba leche y miel. Aunque este mismo pueblo había hecho pocos días antes un pacto solemne con Dios y se había comprometido a serle obediente, querían un ídolo que pudieran ver. Así que, se reunieron en torno a la tienda de Aarón y le exigieron que creara una imagen idolátrica para ellos. Temiendo por su propia seguridad, Aarón accedió. Esta triste historia es desarrollada en Éxodo 32 al 34. Este relato es solo una de las historias bíblicas que nos instruyen ...
“Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la sie- ga yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero” (Mateo 13:30, RVR1995). HISTORIA BÍBLICA Jesús está contando parábolas sobre el Reino. Esta vez, habla de un agricultor que sembró buena semilla, pero durante la noche, un enemigo sembró cizaña en el mismo campo. Los siervos, confundidos, querían arrancar pronto la cizaña. Pero el Señor dice: “Dejad crecer juntamente hasta el tiempo de la siega”. La paciencia de Dios es pedagó- gica. Él sabe que arrancar el mal antes de tiempo puede destruir el bien. El campo es el mundo. El trigo son los hijos de Dios. La cizaña son los hijos del maligno. La siega es el fin de los tiempos. Y la cosecha revelará lo que hoy está escondido. PROPÓSITO La bondad es el brillo silencioso del Reino de Dios en medio del caos. Es una elec- ción activa de cada uno sembrar esperanza, aun don...