"Estamos atribulados en todo, pero no angustiados; en apuros, pero no desesperados; perseguidos, pero no desamparados; abatidos, pero no destruidos. Llevamos siempre en nuestro cuerpo la muerte de Jesús, para que también su vida se manifieste en nuestro cuerpo" (2 Corintios 4:8-10). Como vimos que, al afirmar la pureza de sus motivaciones y su sinceridad, Pablo se defendió de las acusaciones de inconstancia y falta de amor para con los corintios. Siempre trabajó por el bien de sus hijos espirituales. En 2 Corintios 2:12-17, el apóstol comenzó una línea de pensamiento que llega hasta 2 Corintios 7 y en la que reflexiona acerca de las características de un ministerio cristiano auténtico. Podemos extraer muchas lecciones de los pensamientos de Pablo al respecto. Hoy estudiaremos 2 Corintios 3-7, donde Pablo habla de su ministerio como ganador de almas para Cristo. Elena G. de White dice: " La conversión de los pecadores y su santificación por la verdad es la prueba más pode...
Cuando la gloria que pertenece a Dios se convierte en la tentación más peligrosa del corazón Basado en 2 Corintios 10 2 Corintios 10 marca el inicio de la sección más apologética y polémica de la epístola (caps. 10-13). En estos capítulos Pablo responde a ciertos opositores que cuestionaban su autoridad apostólica, acusándolo de ser fuerte en sus cartas pero débil en presencia física. Pablo responde que su actitud no nace de la cobardía sino de la mansedumbre cristiana. prautēs significa: Mansedumbre, Humildad controlada, Fuerza sometida a Dios. La mansedumbre bíblica no es debilidad; es poder bajo control. El apóstol defiende su ministerio, pero lo hace desde una perspectiva profundamente cristológica: el verdadero poder ministerial no se fundamenta en la fuerza ni el carisma humanos, sino en el poder de Dios. "Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios". La lucha principal ocurre en: La mente, las creencias, las ideologías, las cosmovisiones. ...