"Por nada estén afanosos, sino presenten sus pedidos a Dios en oración, ruego y acción de gracias" (Filipenses 4:6). La lección de esta semana concluye nuestro estudio de Filipenses y está repleta de valiosas lecciones y máximas para la vida diaria. Parece que muchos de los elevados valores morales que guiaron la vida del apóstol Pablo se encuentran en los versículos finales de la epístola. Al igual que las enseñanzas de Jesús, que se centran en la persona interior, lo que Pablo comparte con nosotros son secretos para vivir una vida cristiana dichosa. Incluso cuando nuestras circunstancias son mucho menos que ideales, no tenemos por qué preocuparnos, angustiarnos o desanimarnos. Por el contrario, hay principios que nos ayudarán a encontrar la fuerza para afrontar los retos que nos depara la vida, y así podremos experimentar la paz duradera que solo Dios puede otorgar. El presente y el futuro están en sus manos, y él suplirá todo lo que necesitemos. Lo más importante es no dep...
INTRODUCCIÓN Pilato, el gobernador romano en Jerusalén, fue abruptamente despertado ese viernes 14 del mes de Nisán. Temiendo la contaminación ceremonial, los líderes judíos se negaron a entrar en el tribunal. Jesús ya había sido arrestado, juzgado y condenado por Anás, Caifás y el Sanedrín. Ahora es llevado al tribunal romano, para validar la sentencia. El prisionero fue entregado a los guardias del pretorio, mientras que sus acusadores trataron el tema a distancia. I. EL GOBERNADOR ROMANO 1. No tenemos mucha información sobre él. Según la tradición, Pilato fue un soldado. Creció en campos de batalla de los ejércitos de Roma. Su valentía atrajo la atención de César y, por último, recibió como recompensa el cargo de gobernador de Judea. 2. Ese viernes, conociendo el prisionero que le llevaron, sabía que sería un juicio complicado. 3. Sin duda, Pilato ya había oído hablar de Jesús, sobre su carisma y autoridad, sus parábolas y sus curaciones. Él sabía que el establecimiento religioso ju...