"Por nada estén afanosos, sino presenten sus pedidos a Dios en oración, ruego y acción de gracias" (Filipenses 4:6). La lección de esta semana concluye nuestro estudio de Filipenses y está repleta de valiosas lecciones y máximas para la vida diaria. Parece que muchos de los elevados valores morales que guiaron la vida del apóstol Pablo se encuentran en los versículos finales de la epístola. Al igual que las enseñanzas de Jesús, que se centran en la persona interior, lo que Pablo comparte con nosotros son secretos para vivir una vida cristiana dichosa. Incluso cuando nuestras circunstancias son mucho menos que ideales, no tenemos por qué preocuparnos, angustiarnos o desanimarnos. Por el contrario, hay principios que nos ayudarán a encontrar la fuerza para afrontar los retos que nos depara la vida, y así podremos experimentar la paz duradera que solo Dios puede otorgar. El presente y el futuro están en sus manos, y él suplirá todo lo que necesitemos. Lo más importante es no dep...
"El que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido". (Lucas 14:11). Todos hemos conocido a personas sumamente orgullosas y convencidas de que nunca se equivocan. O tal vez conozcas a alguien que quiere tener el control, que nunca está abierto a la instrucción o a la crítica constructiva. O alguien que parece estar constantemente en conflicto o que es un especialista en menospreciar a los demás. Podemos pensar inmediatamente en otros, pero la verdadera pregunta es: ¿Qué ocurre con cada uno de nosotros? Nos engañamos al señalar a los demás y al negarnos a reconocer el orgullo que existe en nuestra propia vida. Todos hemos luchado alguna vez con el orgullo y nos hemos creído mejores que quienes nos rodean, al menos en algún aspecto. Alguien dijo en cierta ocasión que el orgullo surge del deseo de demostrar que somos valiosos. Sin embargo, ya deberíamos saber que lo somos, pues fuimos creados por Dios y porque Cristo murió por nosotros. Hoy exploraremos el im...