"El mensaje de la cruz es locura para los que se pierden; pero para los que se salvan es poder de Dios" (1 Corintios 1:18). Cicerón, un escritor y orador romano pagano, había dicho al pueblo romano que mantuvieran lejos de sus mentes la idea de la cruz como método de ejecución. Aunque Cicerón murió aproximadamente medio siglo antes de que naciera Jesús, su declaración ilustra el desprecio que los romanos sentían por la cruz. Era para ellos algo tan detestable que ni siquiera debían pensar en ello. Por el contrario, Pablo escribiría: «El mensaje de la cruz [...] es poder de Dios» (1 Corintios 1:18). Para Pablo, la cruz: - es el instrumento de reconciliación entre Dios y el hombre (Efesios 2:16; Colosenses 1:20), - el símbolo supremo de la humildad de Jesús (Filipenses 2:8) y - el lugar donde se saldó nuestra inmensa deuda (Colosenses 2:14). La cruz es la respuesta de Pablo a los problemas de Corinto . No hay que leer mucho en 1 Corintios para darse cuenta de que le preocupa...
“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1 Corintios 10:31). Tema central La madurez cristiana no consiste en preguntarnos solamente: “¿Puedo hacerlo?”, sino: “¿Glorifica a Dios?” y “¿Ayuda a otros a acercarse a Cristo?” Palabra clave: GLORIFICA Pablo presenta tres principios para vivir una vida que glorifique a Dios en un mundo lleno de decisiones complejas. INTRODUCCIÓN El puente colgante Un turista visitó una reserva natural famosa por sus puentes colgantes. Antes de cruzar uno de ellos preguntó al guía: —¿Es seguro caminar por aquí? El guía respondió: —Esa no es la pregunta más importante. Sorprendido, el turista dijo: —¿Y cuál es? El guía contestó: —La pregunta correcta es: ¿Seguirá usted las reglas del puente? Muchos accidentes no ocurrían porque el puente fuera inseguro, sino porque algunas personas ignoraban las instrucciones. La vida cristiana es parecida. Muchas veces preguntamos: ¿Es pecado esto? ¿Es permitido aquello? ¿La Biblia ...