Uno nunca sabe cómo pueden sus acciones, especialmente si es un creyente, afectar a los demás. I. POR TESTIMONIO Lee la Gran Comisión en Mateo 28:18-20. Toma nota de los diferentes mensajes de Jesús cuando usa las palabras «toda», «todas», «todo», «todos». Jesús nos ordenó compartir su mensaje con el mundo: «Vayan y hagan discípulos». La misión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día es hacer discípulos que hagan, a su vez, otros discípulos. De ese modo, todos estamos proclamando el evangelio eterno y los mensajes de los tres ángeles (Apocalipsis 14:6-12) a fin de preparar a nuestro mundo para el pronto regreso de Jesús. Todo aquel que haya recibido una nueva vida en Cristo está llamado a dar testimonio. Sin embargo, muchos creyentes no están dispuestos a hacerlo por temor o porque no saben cómo. Piensan que la testificación consiste en predicar a viva voz en una concurrida calle o dar un complejo estudio bíblico, y entonces sacuden la cabeza diciendo: «¡Oh no! ¡Eso no es para mí! Soy...
Introducción Este pasaje se ubica en un tiempo que presenta las condiciones espirituales y sociales previas al fin . Vivimos en una época donde lo malo se normaliza y lo bueno se cuestiona. Donde la fe se vuelve opcional, y el amor se enfría. Jesús, antes de regresar, no solo habló de guerras o terremotos. Él señaló algo más profundo, más peligroso: “Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará…” Mateo 24:12. El mal no solo se trata de inmoralidad, de gente que vive sin ley. Porque los cristianos sin compromiso son lo mismo que los perdidos felices. Es decir que no quieren esforzarse ni hacer sacrificios o tener que sufrir privaciones. Entonces, el mayor peligro del fin no es lo que ocurre afuera… sino lo que puede apagarse dentro del corazón. Porque el problema del fin del mundo no será la falta de religión, sino la falta de amor verdadero. El ecado conduce al enfriamiento y el enfriamiento a la crisis espiritual. La verdadera crisis no es sobre ética exter...