Nuestro encuentro con Nicodemo, en los momentos finales de la Pasión, nos remite a tres años y medio antes, incluso al inicio del ministerio de Jesucristo (Juan 3:2).
I. ¿QUIÉN ERA NICODEMO?
1. ¿Quién era Nicodemo? Por lo que todo indica, él pertenecía al grupo mencionado en Juan 2:23, los que “vieron las señales”.
2. Es un personaje exclusivo del cuarto evangelio. ¿Cómo supo de Jesús? Hay varias posibilidades. Es probable que su curiosidad haya sido despertada.
II. EL MAESTRO EN ISRAEL
1. Su nombre significaba “victoria del pueblo” o “líder del pueblo”. ¿Estaría esperando el libertador del yugo romano? No lo sabemos.
2. Su formación y posición social no fueron suficientes para llenar el vacío de su alma. Como tantos otros, se sentía insatisfecho con la religión formal.
3. Por eso, marca un encuentro con el Rabí galileo, en un lugar apartado.
III. INICIO DEL DIÁLOGO
1. En la presencia de Jesús, él se siente aceptado. Jesús lo recibe con una sonrisa cordial, pero hay algo en ese Rabí que es enigmático y, de cierta forma, lo intimida.
2. Jesús no le da a Nicodemo ninguna falsa esperanza: “Debes nacer de nuevo”.
IV. NACER DE NUEVO
1. Nicodemo hubiera estado feliz si la exigencia fuera otra. Él estaba preparado para algunos ajustes, pero no era eso lo que necesitaba (Juan 3:3).
2. “Nacer de nuevo”: revivir lo que el pecado mató en la raza humana.
3. Si él está entendiendo correctamente, de hecho, nada en su religión tiene algún valor.
V. NACER DEL AGUA
1. El golpe es extraordinario. ¿Exigirle a un judío, miembro del Sanedrín que se bautice? ¿Ser tratado como un prosélito? El bautismo: símbolo de muerte y nueva vida.
2. Nacer del agua y del Espíritu (Juan 3:5). Para darnos el ejemplo, Jesús se sometió al bautismo (Juan 1:32).
3. Para Nicodemo, ser hijo de Abraham era suficiente. El acceso al reino exige un nacimiento sobrenatural, del cual el bautismo literal es un símbolo.
VI. TRES AÑOS DESPUÉS
1. Nicodemo salió marcado por Jesús. Oyó las enigmáticas palabras: “Como Moisés levantó la serpiente...”.
2. Después de ese encuentro, Nicodemo reaparece en otras dos ocasiones. La primera, cuando el alto escalafón del judaísmo decide librarse del Rabí galileo, él arriesga una palabra en su defensa (Juan 7:50-52).
3. El Sanedrín acusa a Jesús de transgredir la ley. Nicodemo lo defiende, haciendo referencia a Deuteronomio 1:17; 17:9 y 19:15. Sutilmente, él demuestra quiénes son los transgresores de la ley.
4. La mala voluntad de los miembros del Sanedrín, o su ignorancia, también se ve cuando dicen que “de Galilea no surgió ningún profeta”.
5. La visión tiene un precio que muchos no están dispuestos a pagarlo, y así prefieren las tinieblas (Juan 3:19). Los enemigos de Jesús prefi rieron las tinieblas.
VII. JUNTO A LA CRUZ
1. Finalmente, Nicodemo aparece en el escenario del entierro de Jesús. ¿Habría seguido la crucifixión? Con José de Arimatea, le pidieron permiso a Pilato para retirar el cuerpo de Jesús de la cruz (Juan 19:38-40).
2. Vio el cuerpo inerte del Señor, ahora “propiedad de nadie”. Libre de las viejas amarras, debe haber contemplado por instantes el rostro pálido del joven Rabí en su muerte.
3. La sonrisa amistosa había desaparecido, pero las palabras de Jesús continuaban vivas para el antiguo fariseo: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado” (Juan 3:14).
4. Nicodemo estuvo presente en la muerte de Jesús y ayudó a perfumar las heridas que su cobardía había ayudado a abrir. Él representa un parto demorado, pero, al fi nal, nació en Cristo.
CONCLUSIÓN
Según la tradición, Nicodemo fue bautizado por Pedro y Juan, expulsado del Sanedrín y, por último, expulsado de Jerusalén.
Un evangelio apócrifo fue escrito en su nombre.
Elena G. White, en el libro El Deseado de todas las gentes, página 148, confirma la participación de Nicodemo en la proclamación del evangelio.
El mensaje de su nombre “victoria del pueblo” se realiza al final en esencia, como la “victoria del pueblo del Mesías”.
George Whitefield predicó 300 sermones sobre el texto de Juan 3:3. Quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios. El nuevo nacimiento es una exigencia universal. Sin él, es imposible VER el reino de Dios.
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