Cuando el GPS pierde la señal Un padre salió de viaje con su hijo adolescente. Durante horas siguieron el GPS sin problemas. Pero al entrar en una zona montañosa, la señal desapareció. De pronto, el muchacho dijo: —Papá, creo que vamos por el camino equivocado. El padre respondió: —No te preocupes, el GPS volverá a conectarse. Pasaron varios kilómetros más. Finalmente encontraron una estación de servicio y preguntaron: —¿Estamos cerca de la ciudad? El hombre respondió: —No. Van exactamente en dirección contraria. No estaban detenidos. No estaban perdidos porque el vehículo falló. Estaban perdidos porque avanzaban en la dirección equivocada. Muchas veces ocurre lo mismo en la vida espiritual. Hay personas que trabajan, estudian, sirven en la iglesia, tienen planes, sueños y metas, pero en el fondo sienten que algo no está bien. Hay dinero, pero no paz. Hay éxito, pero no gozo. Hay actividad, pero no comunión. Entonces surgen preguntas profundas: ¿Cómo regresa una persona a Dios después ...
Un espacio con sermones que procuran fortalecer la fe y la esperanza en Jesús.