"No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio". 1 Timoteo 4:14.
“Tu vida no es un accidente; es una misión. Dios no solo te creó, te llamó.”
Hoy muchos buscan éxito, pero pocos buscan propósito.
¿Qué pasaría si descubrieras que tu vida tiene un llamado eterno?
Vamos a descubrir 5 verdades sobre la vocación y el llamado al servicio.
I. Dios te dio un DON para tu vocación
"No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio". 1 Timoteo 4:14.
Tu vocación no empieza con tus planes, sino con el plan de Dios, con el don que Dios puso en ti.
Un celular sin batería no cumple su función. Así, sin activar tu don, tu vida no cumple su propósito.
“De manera que, teniendo diferentes dones según la gracia que nos es dada…” Romanos 12:6.
"Los dones son talentos confiados por Dios, no para ser enterrados, sino para ser usados". Comentario bíblico: Matthew Henry:
"Si Dios te dio un don, es porque espera que lo uses".
II. La vocación se desarrolla, no se descubre de golpe
No es un momento mágico, es un proceso
Teoría de Donald Super:
Propone etapas:
Crecimiento (infancia): formación de intereses y valores.
Exploración (adolescencia): pruebas y experiencias.
Establecimiento (juventud): elección y consolidación.
Mantenimiento (madurez): estabilidad y perfeccionamiento.
Declive (vejez): transición hacia otras formas de realización.
Como una semilla que necesita agua y luz, tu vocación necesita formación y práctica. La práctica confirma o redefine tu llamado.
Texto: 2 Timoteo 1:6 – “Aviva el fuego del don de Dios que está en ti…”
“Cada ser humano tiene una obra que cumplir. Dios le ha dado talentos que debe desarrollar.” (PVGM, 325)
"Tu vocación no muere por falta de llamado, muere por falta de cuidado".
III. Tu propósito conecta tu vocación con el servicio
La vocación no es solo para ti, es para bendecir a otros.
“El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir…” Mateo 20:28
Una lámpara no existe para admirarse a sí misma, sino para dar luz.
"El llamado cristiano siempre es hacia Dios y hacia el prójimo". - John Stott.
"Si tu vocación no sirve, no sirve".
IV. Obstáculos que pueden apagar tu vocación
Falta de autoconocimiento, miedo, presión social, ambiente tóxico.
“Despojémonos de todo peso…” Hebreos 12:1.
Un fuego se apaga si no se alimenta. Igual tu vocación.
"No dejes que la opinión de otros apague la voz de Dios en tu vida".
V. Cómo mantener viva tu vocación
Cultiva dones, busca mentoría, ora, sirve, sé resiliente.
“El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará…” Filipenses 1:6.
Un instrumento afinado produce melodía; tu vida afinada con Dios produce propósito.
“El éxito en la vida depende de la fidelidad en las cosas pequeñas.” (Ed, 57).
"Tu vocación no depende de circunstancias, depende de tu conexión con Dios".
Conclusión
Dios te dio un don.
La vocación se desarrolla.
Tu propósito es servir.
Hay obstáculos que debes vencer.
Mantén viva tu vocación.
Imagina un puente: un extremo es tu don, el otro es tu impacto. El puente se llama vocación. Si no lo construyes, nunca llegarás al propósito.
¿Estás cuidando el don que Dios te dio?
¿Estás dispuesto a desarrollar tu vocación?
¿Quieres que tu vida sea útil para Dios y para otros?
Oración sugerente
"Señor, gracias por el don que has puesto en mí. Ayúdame a descubrir mi vocación, a desarrollarla y a usarla para servirte y bendecir a otros. Dame fuerza para vencer obstáculos y mantener viva mi pasión por Ti. Hoy decido caminar en el llamado que me diste. En el nombre de Jesús, amén".
Comentarios
Publicar un comentario