INTRODUCCIÓN
Texto: Marcos 5:1-20
Hoy reflexionaremos sobre la experiencia de dos
griegos cuyo encuentro con Jesús, los llevó de la esclavitud de su pasado a
una experiencia de verdadera libertad, de una vida improductiva a un futuro
fértil, de una vida desequilibrada, a la verdadera comunión con su familia,
su nación y su Dios. En este poderoso encuentro de liberación
aprenderemos dos lecciones de vital importancia:
1. Jesús nos concede el
poder y el valor para romper con las cadenas que evitan que con urgencia
nos dediquemos a proclamar lo que en Cristo, hemos visto y oído,
2. Es
participando en hacer el bien a los demás como experimentaremos
verdadera comunión con Jesús.
I. LIBRES PERO AUN ESCLAVOS (Marcos 5:1-8)
A. A fines del año 29, entre octubre y noviembre. Muy de mañana, Jesús
desembarca en la región de los Gadarenos. El lugar debe haber estado en
un subdistrito de Gadara.
Gadara, (según Josefo) era una ciudad griega
que pertenecía a la Decápolis. Más aun en un tiempo Gadara, fue capital de
Decápolis, en otras palabras la ciudad más importante de la región, por ello
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daba su nombre a esta parte de la Decápolis, como la “región de los
Gadarenos”. Eusebio nos cuenta que estaba a unos 9,5 km al sudeste del
Mar de Galilea.
a. De acuerdo a Marcos cuando Jesús llegó con sus acompañantes al
lado oriental del lago, fue enfrentado por un hombre que estaba poseído
por muchos demonios. Mateo menciona a dos hombres en el (cap. 8: 28).
Eran tan violentos que toda la gente de los alrededores conocía lo
peligroso de la situación, e intencionalmente evitaban pasar por el camino
que conducía por este territorio. Estos desdichados despojos de la sociedad
estaban bajo el poder de una legión entera de demonios, que les
controlaban los pensamientos, el hablar y toda su conducta.
b. Cuando todo este calvario inició en la vida de estos pobres hombres,
sus respectivas familias con toda seguridad pidieron la ayuda a los médicos,
quienes recomendaron el remedio más seguro de aquella época,
mantener a los enfermos bajo las restricciones más estrictas, atarlos por su
propio bien y por la seguridad de la familia y la sociedad, sin embargo estos
hombres superaron todos los intentos de controlarlos como dice Marcos en
el (ver. 3) “Nadie podía atarle con Cadenas” o ataduras. Ni aun con grillos
para los pies. Se volvieron tan peligrosos e incontrolables que aun sus
respectivas familias con profunda tristeza se vieron obligadas a
abandonarlos a su destino.
c. Se convirtieron en casos desesperados para la comunidad, se volvieron
en hombres improductivos e inútiles, con los pedazos de cadenas todavía
colgando de sus muñecas y tobillos, aparentemente libres de sus cadenas
físicas pero no de las cadenas espirituales que los apresaban, salieron
huyendo de sus familias, vecinos y comunidades, para finalmente refugiarse
entre los muertos. Ya allí en su furia descontrolada, con frecuencia
lesionaban sus cuerpos contra las rocas afiladas, a tal grado que terminaron
cubiertos de cicatrices y llagas. Los demonios los llevaron tan profundo, que
los desnudaron, cuando uno quiere humillar a una persona a tal grado que
pierda su dignidad hace precisamente esto.
d. Pero lo peor era que al parecer nunca perdieron totalmente sus
conciencias. La evidencia de ello la podemos ver por la acción realizada
cuando se enfrentan a Jesús, (vers. 6,) y en el (vers. 15) la palabra utilizada
por el evangelista denota, pérdida de dominio o control de si; esto queda
confirmado en el Deseado de Todas las Gentes pág. 304 “Vagamente, se
dieron cuenta de que estaban cerca de alguien que podía salvarlos de los
atormentadores demonios. Cayeron a los pies del Salvador para adorarle...”
e. Deseaban ser liberados y volverse en hombres productivos pero nadie los
podía ayudar. Imagine que sus manos hacen cosas que usted ve que hacen,
pero que no desea que lo hagan, que sus pies lo llevan adonde no quiere ir
y que de su boca salen palabras que no desea pronunciar, sin embargo en
su vaga conciencia y su impotencia, desean ser librados de esas cadenas
espirituales ¿Pero quién? ¿Cómo? Si ningún médico, sociedad o familia los
ha podido ayudar. Hasta que, aquella radiante y pacífica mañana providencialmente se encontraron con Jesús. Quien con autoridad y
solemnidad divina, ordenó a los espíritus inmundos, que salieran de ese par
de desvalidos hombres, entonces por fin la paz y el dominio propio
volvieron a ellos.
f. Dime es así como te has sentido últimamente, impotente para hacer el
bien que quieres, no entiendes lo que te pasa, ¿Te sientes abandonado como si fueras un caso perdido?, ¿Deseas hacer la
voluntad de Dios, pero no puedes?, ¿Quieres involucrarte en su obra pero
no te atreves?
Permíteme darte esta buena noticia, el valor, el poder y la
eficiencia los puedes encontrar en Jesús. Él desea librarte de ese temor que
te encadena, Como esos dos Gadarenos, corre apresurado a él y de rodillas
pídele ayuda y él te la dará, pídele misericordia y él te la concederá, pídele
auxilio para que rompa con esas cadenas de excusas, pretextos, comodidad
y desánimo que te atan y él te librará.
No importa las cadenas que te atan,
Jesús desea y tiene el poder para librarte.
II. ES TRABAJANDO EN LA TAREA DE LA EVANGELIZACIÓN COMO
TENDREMOS COMUNIÓN CON JESÚS. (Marcos 5:18-20)
A. Al terminar este despliegue del poder liberador de Cristo, los
pobladores visiblemente enfurecidos, le rogaron que se alejara, no solo de la
playa sino que, de todo el territorio.
Por el contrario los ex endemoniados
albergaban sentimientos totalmente distintos a los de sus compatriotas.
Como se declara en Marcos 5:18-19 “Al entrar Él en la barca, el que había
estado endemoniado le rogaba que le dejara acompañarle. Pero Jesús no se
lo permitió...” Le rogaban no una vez sino muchas veces, como niños
asustados que se pegan a la falda de su madre, para que los
proteja del peligro, así hicieron estos dos hombres, le rogaron a
Jesús, que los dejase ir con él. Era una petición muy natural, tenían
ahora una deuda muy grande. Estos hombres no solo deseaban prestarle
cualquier servicio voluntario a Jesús, deseaban estar cerca y en comunión
con su libertador.
El breve lapso que pasaron los dos hombres con Jesús
debe haber sido para ellos la mayor emoción de sus vidas.
Cuando vieron
que estaba entrando en la barca, listo para partir, comprendieron que iban a
quedar separados de Aquel que les había restaurado la salud mental y la
paz del alma. Quizá, por el momento, temieron que su ausencia pudiera
significar el retorno de los demonios, lo que sin duda temían más que la
misma muerte. De todos modos, querían permanecer con Jesús.
“Cuando Jesús estaba por subir al barco se mantuvieron a su lado, y
arrodillándose le rogaron que los guardase cerca de él, donde siempre
pudiesen escuchar sus palabras pero, Jesús les recomendó que se fuesen a
sus casas y contaran cuán grandes cosas el Señor había hecho por ellos.” DTG, 306.
B. Hay varios puntos que merecen nuestra atención:
a. Jesús accediendo al ruego de los demonios, les permitió entrar en los
cerdos, y accediendo a la petición de la gente, el Señor abandonó la región.
Dígame ¿No le desconcierta que ahora rechace la petición de dos hombres
que se han convertido en sus fervorosos seguidores? ¿Por qué no les
permitió estar con él? ¿Por qué los envía a dar testimonio si lo que deseaban
era estar en comunión con él? ¿Por qué hizo esto Jesús?
b. Existen 2 razones por la que Jesús envía a esos dos hombres a dar
testimonio en vez de permitirles estar con él.
1) La primera razón es que esos hombres estarían más cerca de él al dar
testimonio de lo que el Señor había hecho por ellos, aun estando a varios
kilómetros lejos de Jesús, experimentarían comunión con él. El Señor envía
a dar testimonio a dos hombres que no conocían un compendio doctrinal
como nosotros, aunque esto es de suma importancia, Jesús no los envía a
realizar actos devocionales aunque estos son necesarios, al no tener nada
más Jesús los envía a dar testimonio de su poder y misericordia a los suyos.
Veamos algunas citas del espíritu de profecía que nos ayudarán a entender
esto.
“Es trabajando en la difusión de las buenas nuevas de la salvación como
somos acercados al Salvador”. DTG, 307.
“Y el esfuerzo por hacer bien a otros se tornará en bendiciones para
nosotros mismos. Este fue el designio de Dios, al darnos una parte que
hacer en el plan de la redención. El ha concedido a los hombres el privilegio
de ser hechos participantes de la naturaleza divina y de difundir a su vez
bendiciones para sus hermanos. Este es el honor más alto y el gozo más
grande que Dios pueda conferir a los hombres. Los que así participan en
trabajos de amor, se acercan más a su Creador”. CC, 78.
a. Se espera que esto sea lo que ocurra en una persona que ha
probado la altura, la profundidad y la anchura de la gracia de Dios. Los
deseos de Dios llegan a ser sus deseos, los designios de Dios llegan a ser
sus designios y los motivos de Dios llegan a ser sus motivos. Esto es ser
uno con Dios, esto es verdadera comunión con Jesús y es este espíritu lo
que nos unirá unos con otros, no debemos permitir que los distintos
métodos para evangelizar causen división entre nosotros. Te invito para
que cuentes a otros lo que el Señor ha hecho y continúa haciendo contigo,
de esta manera experimentarás una verdadera cercanía con Jesús quien te
ha salvado.
2) La segunda razón es que al dar testimonio de lo que el Señor había
hecho por ellos es que todas esas personas que habitaban la región sabrían
que había uno que podía salvarlos de la esclavitud del temor y el pecado.
Jesús sabía que esta pareja misionera tomaría esta orden con tanta
seriedad y urgencia que harían más de lo que él les había pedido y
exactamente así ocurrió, como lo dice el evangelista en Marcos 5: 20 “Y él
se fue, y empezó a proclamar en Decápolis cuán grandes cosas Jesús había
hecho por él; y todos se quedaban maravillados”.
a. El ser misioneros de Cristo en la región donde ellos era tan conocidos
y por tanto tiempo temidos fue un llamado mucho más noble que el de seguir al Señor allá donde nadie le había conocido, aquí otros trofeos no
menos importantes podrían ser producidos por el mismo poder y gracia.
Se fueron, y comenzaron a publicar no sólo entre sus amigos, a quienes
Jesús les envió inmediatamente, sino en Decápolis, así llamada por ser
una región de diez ciudades.
Tenían un carácter bastante especial. Eran
esencialmente griegas. Se llamaban Escitópolis, que era la única al Oeste del
Jordán, Pela, Dión, Gerasa, Filadelfia, Gadara, Rafana, Canata, Hipos y
Damasco.
Por toda aquella región importante proclamaron a su nuevo
Señor.
b. ¿Cuán importantes eran estas ciudades donde fueron enviada esta
pareja de recién convertidos?
La importancia que tenían se puede ver por el
hecho de que de Gadara solo procedían Filodemo, el gran filósofo epicúreo,
que era contemporáneo de Cicerón; Meleagro, el maestro del epigrama
griego; Menipo cuyo supuesto retrato pintó Velázquez , el famosos pintor
español y el retórico Teodoro, que fue nada menos que el tutor del
emperador reinante Tiberio.
Si había una buena razón para que Jesús
mandara a estos hombres que habían sido posesos de vuelta a su tierra.
Estos hombres no parecían los mejores calificados para la obra por causa
del tiempo que habían pasado aislados de la sociedad pero aun así Jesús los
envió. Jesús hizo lo que era mejor para todos. Los endemoniados sanados
necesitaban proclamar lo que Jesús había hecho por ellos, y los habitantes
de Decápolis necesitaban el ministerio de esos hombres.
CONCLUSIÓN
Si deseamos estar en verdadera comunión con Jesús no
podemos quedarnos solo orando en medio de cuatro paredes, si hacemos
solo esto pronto dejaremos de hacerlo, o lo haremos de manera formal,
egoísta y sin vida. Al cumplir la orden esta pareja de misioneros tuvo la
oportunidad de experimentar comunión con Jesús, estuvieron en comunión
con Jesús al experimentar con sus sufrimientos, estuvieron en comunión con
Jesús porque tuvieron el mismo deseo de hacerle el bien a sus
compatriotas. Si deseas tener comunión con Jesús necesitas experimentar el
mismo espíritu que lo impulsó a él a abandonar la comodidad de su silla real
en los atrios celestiales, necesitas apasionarte por lo mismo que lo
apasionaba a él, el evangelismo.
Te convido para que le permitas a Jesús librarte de los temores que te
atan a tu pasado, te invito para que le permitas a Jesús romper las cadenas
que no te permiten disponer tus dones y talentos al servicio de tu iglesia, de
tu prójimo y de tu salvador.
Hoy necesitamos entender que el testimonio cristiano, lo mismo que la
caridad, empieza en casa. Nos sería mucho más fácil hablar de Jesús entre
los que no nos conocen; pero es nuestro deber, allí donde Cristo nos pone,
testificar de Él. Y si resulta que somos los únicos cristianos en la tienda, en
la oficina, en la escuela, en la fábrica o en el círculo en el que trabajamos o
vivimos, no tenemos por qué quejarnos o excusarnos. Dios nos desafía hoy
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diciéndonos: Ve a decirles a los que te encuentras todos los días lo que Yo
he hecho por ti.
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