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Entradas

Unidad en Cristo

"Les ruego hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que hablen todos una misma cosa y que no haya entre ustedes divisiones. Antes, estén perfectamente unidos en una misma mente y un mismo parecer" (1 Corintios 1:10). Quienes observan la vida silvestre saben que algunas criaturas viven en grupos de diferentes tamaños. Desde los lobos hasta los delfines, e incluso las hormigas, estas criaturas permanecen juntas. Los chimpancés son especialmente conocidos por sus estrechos lazos sociales, y a veces viven en grupos de entre 15 y 150 individuos. Sin embargo, estas relaciones no siempre son armoniosas, y a veces los chimpancés luchan entre sí. Los seres humanos también son un poco así; es decir, no solo tienden a vivir en grupos, sino que a veces luchan unos con otros dentro de esos grupos , lo cual también ocurre, incluso en nuestras iglesias, cuando se forman facciones , a menudo en torno a algún líder carismático. ¿Alguna vez has visto eso en tu iglesia? Si es así, e...

El mensaje de la cruz

"El mensaje de la cruz es locura para los que se pierden; pero para los que se salvan es poder de Dios" (1 Corintios 1:18). Cicerón, un escritor y orador romano pagano, había dicho al pueblo romano que mantuvieran lejos de sus mentes la idea de la cruz como método de ejecución. Aunque Cicerón murió aproximadamente medio siglo antes de que naciera Jesús, su declaración ilustra el desprecio que los romanos sentían por la cruz. Era para ellos algo tan detestable que ni siquiera debían pensar en ello. Por el contrario, Pablo escribiría: «El mensaje de la cruz [...] es poder de Dios» (1 Corintios 1:18). Para Pablo, la cruz: - es el instrumento de reconciliación entre Dios y el hombre (Efesios 2:16; Colosenses 1:20),  - el símbolo supremo de la humildad de Jesús (Filipenses 2:8) y  - el lugar donde se saldó nuestra inmensa deuda (Colosenses 2:14). La cruz es la respuesta de Pablo a los problemas de Corinto . No hay que leer mucho en 1 Corintios para darse cuenta de que le preocupa...

Tengo mucho pueblo en esta ciudad

"Entonces el Señor dijo a Pablo en una visión nocturna: “No temas. Sigue hablando y no calles, que yo estoy contigo, y ninguno te podrá dañar; pues tengo mucho pueblo en esta ciudad”" (Hechos 18:9-10). El gran misionero inglés William Carey solía decir que reparaba zapatos para pagar sus gastos, pero que su verdadera ocupación era ganar almas. Del mismo modo, Pablo fabricaba tiendas de campaña para ganarse la vida (Hechos 18:1-3), pero su verdadera ocupación era, por supuesto, ganar personas para Cristo. Hoy analizaremos el ministerio de Pablo en favor de la comunidad cristiana de Corinto. La iglesia, como veremos, estaba repleta de problemas, muchos de los cuales no eran muy diferentes de los que enfrentan nuestras iglesias hoy , casi dos mil años después. De hecho, cualquier persona que haya sido cristiana durante algún tiempo sabe por experiencia que no existe un grupo cristiano que no tenga algún problema. Pablo se enfrenta a desafíos en Corinto, pero lo hace con el mens...

De la beligerancia a la paz: La victoria del perdón

  Introducción Belicosidad ( una persona, grupo o nación que muestra una disposición agresiva, combativa o inclinada a los conflictos y la guerra)   Beligerancia (una nación, grupo o individuo que está involucrado en una guerra, o que mantiene una actitud combativa y hostil. El término proviene del latín bellum gerere , que significa literalmente "hacer la guerra") Son actitudes marcadas por el deseo de conflicto, hostilidad y agresión. Sus causas radican frecuentemente en el orgullo, el egoísmo, heridas sin sanar y la falta de dominio propio. Las implicaciones incluyen el deterioro de relaciones, aislamiento y, espiritualmente, alejamiento de la paz de Dios. Vivimos en un mundo donde las relaciones se rompen más rápido que nunca. Una palabra mal dicha, una mirada mal interpretada, una herida no sanada… y de pronto el corazón se llena de guerra. La beligerancia no es solo externa… es una guerra interna. Santiago nos confronta directamente: “¿De dónde vienen las guerras y ...

Reconoce la Deriva - Principios de vida

"Para llegar a un buen puerto debemos navegar, a veces con el viento, y otras veces contra él. Pero no debemos ir a la deriva o quedar anclados" - Oliver Wendell Holmes ¿Alguna vez sentiste que perdiste el camino, sin saber dónde estabas y sin saber cómo llegar a algún lugar? Nuestra vida es así. A veces, imperceptiblemente somos arrastrados, ya sea por corrientes o vientos que nos alejaron de nuestro propósito y se nos torna muy difícil volver a encaminarnos.  "Nos resulta muy fácil encontrarnos atascados en aguas revueltas y desviarnos del rumbo. Peor aún, podemos encontrarnos en el camino del peligro. Muchas personas cumplen los cuarenta, los cincuenta y los sesenta años, miran a su alrededor y se dan cuenta de que han sido empujados al mar. Quizá su salud les falla, su matrimonio está roto, o su vida profesional está atascada. Tal vez han perdido su conexión espiritual, y la vida parece no tener significado ni ser satisfactoria. Cualquiera sea el caso, levantan la mi...

Tu Plan de vida - Principios de vida

"El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos". Proverbios 16:9 "El primer paso hacia conseguir algo es decidir que no vas a quedarte donde estás" JP Morgan. Un Plan de vida Evalúa tu vida: ¿estás en el lugar donde Dios quiere que estés? Si te encuentras desviado del rumbo, no puedes sencillamente abrir una aplicación GPS para tu vida ¿O si puedes? Tal vez, sea necesario reflexionar: ¿Qué áreas de mi vida necesitan un cambio (espiritual, familiar, emocional)? Por alguna extraña razón no se nos ocurre planificar nuestras vidas. Todos nos perdemos de vez en cuando y somos arrastrados por las circunstancias. Creemos que conocemos la dirección correcta, pero nos desviamos del camino. Puede que no estemos seguros de cómo regresar al rumbo correcto, o puede que sepamos exactamente hacia dónde vamos ¡Pero no nos gusta el destino! ¿Por qué no lo tengo? "Quizás se debe a que cuando miran alrededor, ven a muchas personas infelices que no tienen n...

Hacia la eternidad

"Amados, ahora ya somos hijos de Dios; y, aunque no se ve aún lo que hemos de ser, sabemos que cuando Cristo aparezca seremos semejantes a él, porque lo veremos como es él". (1 Juan 3:2). ¿Qué te depara el futuro? Ese interrogante puede resultarte desalentador, emocionante, aterrador o maravilloso. Cualquiera que sea el caso, recuerda que Jesús es fiel y que sus palabras son dignas de confianza (Apocalipsis 3:14). Vendrán tiempos turbulentos (Mateo 24:21, 22), pero él ha prometido que nunca te dejará ni te desamparará (Hebreos 13:5). Él hará exactamente lo que prometió, pues siempre ha cumplido y cumplirá sus promesas (Hebreos 10:23). «El que persevere hasta el fin, ese será salvo» (Mateo 24:13). Independientemente de cuánto tiempo nos quede en la Tierra, debemos fijar nuestros ojos en Jesús. Esto no siempre resulta fácil en un mundo que clama por nuestra atención, pero podemos decir como David: «Mis ojos están siempre vueltos hacia el Señor, porque él sacará mis pies de la ...