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Perdonados - Perdonadores

“¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?” (Mateo 18:33, RVR1995). HISTORIA BÍBLICA Pedro se acerca a Jesús y pregunta: “¿Cuántas veces debo perdonar? ¿Hasta siete?” Jesús responde: “No solo siete, sino setenta veces siete”. Entonces cuenta la parábola del siervo malvado: un siervo debía al rey una cantidad absurda de diez mil talentos, algo imposible de pagar. Él suplica misericordia. El rey, con compasión, le perdona todo. Pero poco después, ese mismo siervo encuentra a un consiervo que le debía poco. Y, sin misericordia, lo manda a la cárcel. El rey, al enterarse, se indigna: “¿Te perdoné y tú no perdonaste?” Esta historia nos confronta con la cruz. ¿Cómo podemos rechazar perdonar cuando vivimos del perdón de Dios? PROPÓSITO Fuimos perdonados con sangre. Y ese perdón solo se completa cuando fluye a través de nosotros. La gracia que recibimos necesita convertirse en la gracia que ofrecemos. CREENCIA ADVENTISTA REL...

Las dos marcas de la fe

"E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad" (Marcos 9:24, RVR1995). HISTORIA BÍBLICA Jesús regresa de la transfiguración y encuentra a un padre afligido, un muchacho sufriendo y discípulos impotentes. El padre suplica: “Si puedes hacer algo, ten compa- sión de nosotros y ayúdanos”. Jesús responde: “¡Al que cree todo le es posible!” El padre, entre la fe y la inseguridad, pronuncia la oración más humana de la Biblia: “Creo, Señor; ayuda mi incredulidad”. Jesús sanó al muchacho y fortaleció el corazón del padre. Por- que la fe no es ausencia de duda, es confiar “a pesar” de ella. PROPÓSITO La fe verdadera no exige fuerza, sino rendición. Dios recibe la fe sincera, aun aquella que hace temblar el alma con las piernas débiles. CREENCIA ADVENTISTA RELACIONADA Creencia n°11 – Crecimiento en Cristo. La fe nos conecta a Cristo, nos libra del mal y nos da poder para vencer. “Pero sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6...

El silencio de la bondad

“Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la sie- ga yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero” (Mateo 13:30, RVR1995). HISTORIA BÍBLICA Jesús está contando parábolas sobre el Reino. Esta vez, habla de un agricultor que sembró buena semilla, pero durante la noche, un enemigo sembró cizaña en el mismo campo. Los siervos, confundidos, querían arrancar pronto la cizaña. Pero el Señor dice: “Dejad crecer juntamente hasta el tiempo de la siega”. La paciencia de Dios es pedagó- gica. Él sabe que arrancar el mal antes de tiempo puede destruir el bien. El campo es el mundo. El trigo son los hijos de Dios. La cizaña son los hijos del maligno. La siega es el fin de los tiempos. Y la cosecha revelará lo que hoy está escondido. PROPÓSITO La bondad es el brillo silencioso del Reino de Dios en medio del caos. Es una elec- ción activa de cada uno sembrar esperanza, aun don...

Amar hasta que duela

“Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; más aquel a quien se le perdona poco, poco ama”. (Lucas 7:47, RVR1995). HISTORIA BÍBLICA Jesús está a la mesa en casa de Simón, un religioso meticuloso de corazón ce- rrado. La cena seguía las normas sociales, hasta que una mujer rompe el protocolo. Entra sin ser invitada. Trae un frasco de alabastro. Pero, lo que se derrama allí no es solo perfume, es el alma. Ella se arrodilla. Llora. Besa los pies de Jesús. Simón piensa en silencio: “Si este fuera profeta, sabría quién es esta mujer”. Jesús responde en voz alta. Cuenta una parábola. Expone el orgullo. Y revela la verdad: quien mucho ama es porque mucho le ha sido perdonado. Aquella mujer entró ahogada por etiquetas y sa- lió libre por el perdón. Mientras que Simón salió igual que como había entrado, María salió llena de lo que nunca tuvo: una nueva identidad en Cristo. PROPÓSITO Somos verdaderamente libres cuando amamos como fuim...

Arrepentimiento y Perdón

"Si confesamos nuestros pecados, Dios es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de todo mal» (1 Juan 1:9). La Tierra Prometida parecía muy lejana a los israelitas que acampaban bajo la columna de nube en la llanura. Moisés había desaparecido muchos días antes en la densa oscuridad que cubría la cima de la montaña. Seguramente su líder ya había muerto, razonaron, por inanición o por el fuego consumidor de la presencia divina. La multitud mixta se sentía inquieta e impaciente, lista para pasar a la tierra que manaba leche y miel. Aunque este mismo pueblo había hecho pocos días antes un pacto solemne con Dios y se había comprometido a serle obediente, querían un ídolo que pudieran ver. Así que, se reunieron en torno a la tienda de Aarón y le exigieron que creara una imagen idolátrica para ellos. Temiendo por su propia seguridad, Aarón accedió. Esta triste historia es desarrollada en Éxodo 32 al 34. Este relato es solo una de las historias bíblicas que nos instruyen ...

Madres que marcan eternidades - Sermón Día de la madre

“Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada…” (Proverbios 31:28, 29) INTRODUCCIÓN Hay manos que construyen edificios… Hay mentes que diseñan naciones… Pero hay corazones que obran de forma trascendental hasta la eternidad. La madre no solo da vida, ella tiene una obra monumental: Da dirección, da identidad, da destino. “El futuro de un hijo es siempre obra de su madre.” - Napoleón Bonaparte Y hoy, más que celebrar un rol… Celebramos una misión divina. Porque, con seguridad ha escuchado alguna vez que detrás de un gran hombre hay una gran mujer; y esto con justa razón se refiere al papel que una madre desempeña en la formación de un hijo (a); detrás de las nuevas generaciones que servirán al Señor. Porque detrás de cada gran siervo de Dios hay rodillas de madre dobladas en oración. Pero surge una pregunta crucial: ¿Qué hace que una madre deje una huella eterna? Hoy descubriremos tres verdades transformadoras. I. UNA MADRE FORMA EL DESTINO DESDE LA FE "A la cual dijo la hija d...

Olvidar para sanar, perdonar para prosperar

"Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas". Mateo 6:14-15. INTRODUCCIÓN Hay dos fuerzas silenciosas que gobiernan todas las relaciones humanas: el resentimiento… y el perdón. Una destruye hogares… la otra los restaura. Hoy muchos matrimonios conviven, pero no se perdonan. Muchos hijos obedecen, pero no sanan. Muchos padres proveen… pero son distantes. “Vivimos en un círculo de odio cuando vivimos en enojo, resentimiento y venganza… muchas veces en el matrimonio y la familia.” Pero también hay otro camino: el círculo del amor… el camino del perdón. “Perdonar es reducir el resentimiento y aumentar el amor.” Hoy veremos que sin perdón no hay familia sana, y sin familia sana no hay vida espiritual estable. Ilustración (Diálogo familiar) Una noche ordinaria, mientras cenaban, una pequeña discusión por las tareas del ho...