“¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?” (Mateo 18:33, RVR1995). HISTORIA BÍBLICA Pedro se acerca a Jesús y pregunta: “¿Cuántas veces debo perdonar? ¿Hasta siete?” Jesús responde: “No solo siete, sino setenta veces siete”. Entonces cuenta la parábola del siervo malvado: un siervo debía al rey una cantidad absurda de diez mil talentos, algo imposible de pagar. Él suplica misericordia. El rey, con compasión, le perdona todo. Pero poco después, ese mismo siervo encuentra a un consiervo que le debía poco. Y, sin misericordia, lo manda a la cárcel. El rey, al enterarse, se indigna: “¿Te perdoné y tú no perdonaste?” Esta historia nos confronta con la cruz. ¿Cómo podemos rechazar perdonar cuando vivimos del perdón de Dios? PROPÓSITO Fuimos perdonados con sangre. Y ese perdón solo se completa cuando fluye a través de nosotros. La gracia que recibimos necesita convertirse en la gracia que ofrecemos. CREENCIA ADVENTISTA REL...
Un espacio con sermones que procuran fortalecer la fe y la esperanza en Jesús.