"Pueblos, esperen en él en todo tiempo, derramen ante él su corazón. Dios es nuestro refugio" (Salmos 62:8). ¿Cómo es tu vida de oración? ¿Con qué frecuencia oras? ¿Con cuánto fervor? ¿Con qué expectación? ¿Oras a diario o solo en situaciones de emergencia? Tus oraciones ¿son siempre de petición o también alabas a Dios en ellas? Además, ¿oras de mañana, antes de comer y quizás a lo largo de tu ajetreado día? Tal vez hayas formado parte de un grupo de oración regular o incluso hayas orado ininterrumpidamente de manera mental a lo largo del día. ¿Has experimentado por medio de la oración el poder y la presencia transformadora de Dios en tu vida? «Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del mal» (Mateo 6:13). Jesús enseñó específicamente a sus discípulos a orar de esta manera. ¿Mantenemos esta línea de pensamiento en nuestras oraciones diarias? ¿Oras con regularidad pidiendo protección contra la tentación y el pecado? La oración es la conexión constante entre nosotros (...
Un espacio con sermones que procuran fortalecer la fe y la esperanza en Jesús.