Textos clave: 1 Tesalonicenses 4:13; Juan 14:1-3; 2 Corintios 12:2, 4 Introducción En una antigua urna funeraria encontrada en la ciudad de Tesalónica, en Grecia, estaba inscrita la siguiente frase: “Ninguna esperanza”. En otra urna de la misma época se leía: “Cristo es mi vida”. ¡Qué contraste tan impresionante! La primera inscripción refleja la desesperación pagana ante la muerte: una visión de total falta de esperanza. La segunda refleja la confianza cristiana de que, en Cristo, la muerte no es el fin. Esa diferencia resume bien el contraste entre el paganismo y el cristianismo. Para quien no conoce a Dios, el futuro más allá de la muerte es sombrío y vacío. Pero para los que están en Cristo, hay una viva esperanza en la vida eterna. El apóstol Pablo escribe a los tesalonicenses: “Hermanos, no queremos que ig- noren lo que va a pasar con los que ya han muerto, para que no se entristez- can como esos otros que no tienen esperanza” (1 Tesalonicenses 4:13). Los crist...
Un espacio con sermones que procuran fortalecer la fe y la esperanza en Jesús.