Ir al contenido principal

Recordar para aprender, no para repetir

Texto base: 1 Corintios 10:1-14

Textos clave:
1 Corintios 10:6
1 Corintios 10:11-12
1 Corintios 10:14

Tema central

La mayor parte de Israel salió de Egipto, pero pocos entraron en Canaán. Pablo utiliza esta historia para advertir a la iglesia que es posible disfrutar privilegios espirituales y aun así fracasar si no se aprende de los errores del pueblo de Dios.

1 Corintios 10:1-22 constituye una de las advertencias más solemnes de Pablo a la iglesia de Corinto. Después de hablar acerca de la autodisciplina cristiana y el peligro de ser "eliminado" (1 Co. 9:24-27), Pablo presenta el ejemplo histórico de Israel para demostrar que los privilegios espirituales no garantizan la salvación.

Su argumento puede resumirse así:
"Israel tuvo grandes privilegios espirituales, pero muchos perecieron por su rebelión. La iglesia posee privilegios aún mayores, por lo tanto debe vivir en fidelidad y evitar toda forma de idolatría."

Palabra clave: CUIDADO

Pablo presenta tres advertencias para quienes desean terminar victoriosamente la carrera cristiana.

INTRODUCCIÓN

LOS PRIVILEGIOS DE ISRAEL (10:1-5)

"Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar". Versículos 1-4

Pablo se refiere al éxodo de Israel.

Los acontecimientos mencionados son:
La nube que guiaba al pueblo (Éxodo 13:21).
El cruce del Mar Rojo (Éxodo 14).
El maná del desierto (Éxodo 16).
El agua procedente de la roca (Éxodo 17).

Cinco veces aparece la palabra "todos".
Todos fueron bautizados en la nube y el mar - v.2
Todos recibieron bendiciones espirituales.
Todos experimentaron la gracia divina.
Todos fueron objeto del cuidado de Dios.

"Y la roca era Cristo" (v. 4).
Este es uno de los pasajes cristológicos más importantes del Nuevo Testamento.
Pablo enseña que Cristo estuvo activamente presente durante la experiencia del éxodo.
El Mesías no comenzó a existir en Belén.
Cristo ya acompañaba a Israel.

La roca simboliza:
provisión,
sustento,
protección,
presencia divina.

Israel dependía completamente de Cristo aun antes de la encarnación.

"Pero de los más de ellos no se agradó Dios". v.5

Aquí aparece el gran giro del argumento.

Aunque todos participaron de las bendiciones:no todos permanecieron fieles, no todos entraron en Canaán.

La generación del éxodo murió en el desierto.
La enseñanza es clara: Los privilegios espirituales nunca sustituyen la obediencia.
La participación en experiencias religiosas no garantiza una relación genuina con Dios.

Los avisos de Dios

"Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros". v. 6

Un conductor viajaba por una carretera de montaña.

A lo largo del camino encontró varios letreros:"Curva peligrosa".
"Reduzca la velocidad".
"Puente angosto".
"Riesgo de caída".

Molesto, comentó:
—Demasiadas advertencias.

Decidió ignorarlas.
Kilómetros después perdió el control del vehículo precisamente en una de las curvas señaladas.

Las advertencias no estaban allí para limitar su libertad;  estaban allí para salvar su vida.

Lo mismo ocurre con 1 Corintios 10.

Este capítulo no es una historia antigua.
Es una señal de advertencia para la iglesia.

Pablo mira hacia el desierto y nos dice: "Observa cuidadosamente el modelo, el ejemplo, la advertencia. Lo que les ocurrió a ellos puede ocurrirte a ti."

Entonces surgen preguntas solemnes:
¿Por qué personas tan bendecidas terminaron alejadas de Dios?
¿Cómo puede alguien disfrutar grandes privilegios espirituales y aun así fracasar?
¿Qué pecados destruyeron a Israel?
¿Cómo podemos evitar esos mismos errores hoy?

Pablo nos muestra que frente al pecado:

I. NO CONFIAR EN NOSOTROS MISMOS

"Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga" (1 Corintios 10:12).

La presunción los condujo a los siguientes pecados:

Primer pecado: La codicia (v. 6)

"Para que no codiciemos cosas malas". Referencia a Números 11.

Israel rechazó el maná y deseó volver a Egipto.
La codicia expresa insatisfacción con lo que Dios provee.
En esencia, es una rebelión contra la voluntad divina.

Segundo pecado: La idolatría (v. 7)

"No seáis idólatras". Referencia al becerro de oro (Éxodo 32).

Lo interesante es que Israel no abandonó completamente a Jehová.
Intentó mezclar la adoración del verdadero Dios con prácticas paganas.

Pablo advierte contra el peligro de quitar a Dios del centro de nuestras vidas

Tercer pecado: La inmoralidad sexual (v. 8)

"Ni forniquemos". Referencia a Números 25.

Israel participó en los cultos moabitas relacionados con Baal-peor.
En el mundo antiguo la inmoralidad sexual y la idolatría frecuentemente estaban asociadas.
Pablo ve un peligro semejante en Corinto.

Cuarto pecado: Tentar al Señor (v. 9)

"Ni tentemos al Señor". Referencia a los reclamos constantes de Israel.

El pueblo dudó del cuidado divino.
Tentaban a Dios al exigir constantemente pruebas de su fidelidad.
La incredulidad era el verdadero problema.

Quinto pecado: La murmuración (v. 10)

"Ni murmuréis".

La murmuración reflejaba rebelión interna contra Dios.
No era simplemente una queja.
Era una actitud persistente de resistencia a la voluntad divina.

Los pecados mencionados avanzan en una secuencia:
Insatisfacción.
Idolatría.
Inmoralidad.
Incredulidad.
Rebelión abierta.

El pecado externo frecuentemente comienza con una actitud interior equivocada.

Ilustración bíblica: Pedro

La noche antes de la crucifixión Pedro declaró:
—Aunque todos te abandonen, yo nunca te abandonaré.

Horas después negó a Cristo tres veces.
Su caída comenzó cuando confió más en sí mismo que en Dios.
Porque la confianza en uno mismo es el primer paso hacia la derrota espiritual.

Los corintios corrían el riesgo de sentirse seguros debido a:
conocimiento doctrinal,
dones espirituales,
participación sacramental.

Pablo responde: Israel también tuvo privilegios. Sin embargo cayó.

Es posible decir:
"Tengo años en la iglesia."
"Conozco la Biblia."
"Soy líder."
"Soy predicador."
"Tengo experiencia."
Y aun así caer.
La historia bíblica demuestra que ninguna experiencia pasada garantiza fidelidad presente.
La seguridad espiritual nunca debe convertirse en autosuficiencia espiritual.

"Nunca podemos confiar sin peligro en nosotros mismos ni sentir, estando más acá del cielo, que estamos seguros contra la tentación" (PVGM, 155).

Pero la presunción no fue el único problema de Israel.

Detrás de ella existía una enfermedad más profunda.

El corazón comenzó a desear aquello que Dios había prohibido.

II. NO DESEAR LO QUE REEMPLAZA A DIOS

"No codiciemos cosas malas"

"Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron" (1 Corintios 10:6).

Como vimos Pablo menciona varios pecados:
Codicia.
Idolatría.
Inmoralidad.
Tentación.
Murmuración.

Todos tienen una raíz común:
El corazón dejó de estar satisfecho con Dios.

Ilustración: El niño que dejó el diamante

Un padre regaló a su hijo un diamante muy valioso.
Mientras caminaban, el niño encontró algunos juguetes baratos en una feria.
Fascinado por ellos, soltó el diamante para tomar objetos sin valor.

Eso fue exactamente lo que hizo Israel.
Cambió la presencia de Dios por sustitutos inferiores.
Porque todo pecado comienza cuando algo ocupa el lugar que sólo Dios debe ocupar.

La idolatría en Corinto

Por eso Pablo concluye: "Por tanto, amados míos, huid de la idolatría" (1 Corintios 10:14).

La idolatría no siempre adopta forma de imágenes.

Puede adoptar forma de:
dinero,
placer,
éxito,
reputación,
comodidad,
relaciones.

Cualquier cosa que ocupe el centro de nuestra vida se convierte en un ídolo. La solución no es acercarse al límite. Pablo no recomienda negociar con la idolatría. Ordena abandonarla.

"No tendrás dioses ajenos delante de mí" (Éxodo 20:3).
"Buscad primeramente el reino de Dios" (Mateo 6:33).
"Todo aquello que reduce nuestro amor a Dios o interfiere con el servicio debido a Él es un ídolo" (PP, 316).
Aunque el ídolo es nada, la adoración pagana abre espacio a influencias demoníacas. No existe neutralidad espiritual. No se puede participar simultánemamente de:
Cristo y los demonios
el evangelio y la idolatría
la verdad y el error.

Sin embargo, Pablo no termina con una advertencia.

Termina con una esperanza. Después de una larga lista de fracasos humanos, Pablo dirige la mirada hacia la fidelidad divina.

Porque Dios nunca señala el peligro sin mostrar también el camino de salida. Dios hace la provisión para permanecer fieles.

III. CONFIAR QUE DIOS PROVEERÁ UNA SALIDA

Fiel es Dios.

"No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios... dará también juntamente con la tentación la salida" (1 Corintios 10:13).

Este es uno de los textos más alentadores de toda la Escritura.

Pablo reconoce la realidad de la tentación.
No la minimiza.
No dice que los cristianos no luchan.
Dice que Dios es fiel en medio de esas luchas.

Después de mencionar los fracasos de Israel, Pablo cambia completamente el enfoque.

Ya no mira la infidelidad humana.
Ahora mira la fidelidad divina.
Porque aunque Israel falló una y otra vez, Dios nunca dejó de ser fiel.

Ilustración Bíblica: José

José encontró la salida antes de que apareciera la caída.

Cuando la esposa de Potifar lo presionó, no se quedó negociando.
Corrió.

La puerta de salida estaba allí.
Y José la tomó.

Porque la victoria cristiana no depende de cuán fuerte eres tú, sino de cuán fiel es Dios

"Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?" (Salmo 27:1).
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." (Filipenses 4:13).
"El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará." (Filipenses 1:6).

"Las tentaciones pueden acosarnos, pero nunca estamos obligados a ceder. El poder divino está al alcance de toda alma que lucha" (Los Hechos de los Apóstoles, p. 381).

El Problema de Israel

Israel vio milagros.
Israel recibió maná.
Israel bebió agua de la roca.
Pero llegó un momento cuando comenzaron a desconfiar de Dios.

Cuando apareció la dificultad dijeron:
—¿Podrá Dios proveer?
—¿Podrá Dios guiarnos?
—¿Podrá Dios cumplir sus promesas?

La raíz de muchas caídas no es la debilidad, es la incredulidad.

"Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros" (Santiago 4:7).
"Mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo" (1 Juan 4:4).

"Las tentaciones pueden rodearnos, pero no estamos obligados a ceder a ellas" (MJ, 78).

Pablo afirma que Dios caminará con nosotros en medio de la prueba y abrirá un camino para permanecer fieles.

La salida puede ser:
una promesa bíblica,
una decisión de obediencia,
un cambio de dirección,
la ayuda de un hermano,
una puerta que Dios cierra,
una puerta que Dios abre.

La salida no siempre es escapar de la prueba.
Muchas veces es recibir el poder para atravesarla.

Querido joven:

Tal vez alguien hoy está luchando con:
una tentación persistente,
una crisis familiar,
una prueba económica,
un hábito pecaminoso,
una batalla espiritual secreta.

El mensaje de Pablo es:

No confíes en ti mismo. No confíes en tu experiencia. No confíes en tus emociones.

Confía en la fidelidad de Dios.

La misma mano que abrió el Mar Rojo sigue abriendo caminos donde parece no haber salida.
Por eso no seas presumido. No juegues con las tentaciones. No subestimes el pecado.
1 Corintios 10 nos recuerda que aunque el pecado destruye, la fidelidad de Dios nos da la victoria, porque Dios siempre provee una salida.

CONCLUSIÓN

El avión y la caja negra

Después de un accidente aéreo, los investigadores buscan la caja negra.

¿Por qué?

Porque allí están registradas las lecciones necesarias para evitar futuras tragedias.

1 Corintios 10 funciona como la caja negra espiritual de Israel.

Pablo revisa aquel desastre nacional para enseñarnos tres lecciones importantes a la hora de enfrentar las tentaciones y el pecado:

Cuidado con la presunción. Nunca confíes en ti mismo.
Cuidado con los deseos equivocados. No desees aquello que reemplaza a Dios.
Confía plenamente en la fidelidad de Dios. El Señor dará una salida

Pablo concluye preguntado:
¿Somos más fuertes que él?
La respuesta es NO. Solo Dios es suficiente, todopoderoso y fiel.

La lección del fracaso del pueblo de Dios es:
Para que nosotros aprendamos.
Para que nosotros permanezcamos firmes.
Para que nosotros alcancemos la meta.

LLAMADO FINAL

Permíteme preguntarte:
¿Estás confiando más en tu experiencia que en Dios?
¿Hay algún ídolo compitiendo por el primer lugar de tu corazón?
¿Existe alguna tentación con la que estás jugando peligrosamente?
¿Has ignorado alguna salida que Dios te mostró?
¿Qué advertencia de 1 Corintios 10 necesita escuchar tu vida hoy?
Si el Señor examinara tu corazón ahora mismo, ¿encontraría una dependencia total de Él?

Hoy tenemos grandes privilegios espirituales, pero debemos aprender de los fracasos de Israel, debemos depender de la fidelidad de Dios y debemos mantener una devoción exclusiva a Cristo para no quedar postrada en el desierto de esta vida.

ORACIÓN FINAL

Padre celestial:

Gracias porque las historias del pasado no fueron escritas solamente para informar nuestra mente, sino para salvar nuestra vida. Reconocemos que muchas veces hemos sido como Israel: hemos disfrutado de bendiciones, pero también hemos luchado con la incredulidad, la autosuficiencia y los deseos equivocados.

Perdónanos, Señor, por las ocasiones en que hemos confiado más en nuestra experiencia que en tu poder. Perdónanos por los ídolos modernos que han ocupado espacios de nuestro corazón. Perdónanos por las veces que vimos la salida que tú preparaste y aun así decidimos permanecer cerca del peligro.

Hoy queremos volver a depender completamente de Ti. Mantennos humildes. Conserva nuestros ojos fijos en Jesús. Enséñanos a amar más tu presencia que los placeres pasajeros de este mundo.

Y cuando enfrentemos tentaciones, recuérdanos que eres fiel, que nunca nos abandonarás y que siempre proveerás una salida para quienes deciden confiar en Ti.

Conduce a esta iglesia, a nuestras familias y especialmente a nuestros jóvenes por el camino seguro hacia la Canaán celestial. Que nadie se pierda en el desierto de este mundo, sino que todos podamos contemplar un día el rostro glorioso de nuestro Salvador.

En el nombre precioso de Jesús. Amén.

Comentarios