Texto Base: Efesios 4:11-12; 1 Corintios 14:12; 1 Corintios 12:25
Tema: Dios concedió dones espirituales a su pueblo para cumplir la misión, edificar la iglesia y fortalecer la unidad.
Palabra Clave: LAS TRES E DE LOS DONES ESPIRITUALES
Equipar – Edificar – Enlazar
Introducción
El violín olvidado
Cuenta una historia que en una feria de antigüedades apareció un viejo violín cubierto de polvo. El subastador comenzó ofreciendo una cantidad mínima, pero nadie mostró interés.
Entonces un anciano se acercó, tomó el violín, afinó cuidadosamente sus cuerdas y comenzó a interpretar una hermosa melodía.
Cuando terminó, el silencio llenó el lugar.
El mismo instrumento que parecía inútil fue vendido por una suma sorprendente.
¿Qué había cambiado?
No cambió el violín.
Cambió la mano que lo utilizó.
Muchas personas se sienten así.
Piensan: No tengo valor porque:
"No tengo talentos especiales”.
“No puedo predicar”.
“No soy líder”.
“No sirvo para la misión.”
Sin embargo, la Biblia enseña una verdad extraordinaria:
Dios no llama personas capacitadas; capacita a las personas que llama.
Y una de las maneras en que lo hace es mediante los dones espirituales.
Por eso debemos preguntarnos:
¿Por qué Dios me dio dones?
¿Cuál es mi papel en la misión?
¿Es posible ser cristiano y no participar en el ministerio?
¿Qué ocurre cuando un creyente no utiliza sus dones?
Pablo responde estas preguntas enseñándonos las Tres E de los Dones Espirituales.
I. PRIMERA E: LOS DONES NOS EQUIPAN PARA LA MISIÓN
"Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio." Efesios 4:11-12.
Observe algo importante.
El texto no dice que unos pocos hagan el ministerio.
Dice que los dones existen para preparar a todos los creyentes para la obra del ministerio.
La palabra "perfeccionar" significa equipar, preparar o capacitar.
No existen espectadores en el reino de Dios.
Todos somos llamados a participar.
Ilustración bíblica: Moisés
Cuando Dios llamó a Moisés, él respondió:
—No sé hablar.
—No soy capaz.
—No me van a escuchar.
Sin embargo, Dios le recordó que Él mismo había formado su boca.
Moisés veía limitaciones.
Dios veía posibilidades.
Lo mismo ocurre con nosotros.
Con frecuencia observamos lo que nos falta.
Pero Dios observa el don que ha colocado en nuestras manos.
Los dones espirituales no son trofeos para admirar, sino herramientas para servir.
John Stott señala que Efesios 4 enseña que el liderazgo espiritual no existe para monopolizar el ministerio sino para movilizar a toda la iglesia hacia la misión (The Message of Ephesians, p. 168).
"Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho" (1 Corintios 12:7).
"Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros" (1 Pedro 4:10).
Considera que Dios no te preguntará cuánto admiraste los dones de otros.
Te preguntará qué hiciste con los dones que Él te entregó.
Pero el propósito de los dones no termina en la misión personal.
Dios tenía algo más grande en mente.
Los dones deben fortalecer a todo el cuerpo de Cristo.
II. SEGUNDA E: LOS DONES DEBEN EDIFICAR A LA IGLESIA
"Procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia." 1 Corintios 14:12
Pablo establece un principio fundamental:
El criterio para evaluar el uso de cualquier don es su capacidad para edificar.
La pregunta no es: "¿Qué tan impresionante es mi don?"
La pregunta es: "¿Está ayudando a otros a crecer en Cristo?"
Ilustración: Los ladrillos de una catedral
Un visitante observó a tres obreros trabajando.
Preguntó al primero:
—¿Qué haces?
Respondió:
—Estoy colocando ladrillos.
Preguntó al segundo:
—¿Qué haces?
Respondió:
—Estoy construyendo una pared.
Preguntó al tercero:
—¿Qué haces?
Respondió:
—Estoy construyendo una catedral para la gloria de Dios.
Los tres realizaban la misma tarea. Pero sólo uno comprendía el propósito.
Cada don es un ladrillo en la construcción del reino de Dios.
Ejemplo bíblico: Bernabé
Bernabé no escribió un evangelio.
No fue uno de los doce.
Sin embargo, tenía el don de animar.
Cuando otros desconfiaban de Pablo, Bernabé creyó en él.
Cuando Marcos fracasó, Bernabé le dio una segunda oportunidad.
Y gracias a esa influencia muchos fueron fortalecidos.
Frase de impacto
El verdadero valor de un don no se mide por cuánto resplandece la persona, sino por cuánto crecen los demás.
Elena G. White escribió
“A cada persona se le ha asignado una obra para el Maestro. Se confían talentos especiales a cada siervo.” (Palabras de Vida del Gran Maestro, p. 326).
Y también:
“El éxito no depende tanto del talento como de la energía y la voluntad.” (Palabras de Vida del Gran Maestro, p. 266).
Para Docentes (especialmente damas)
Queridas docentes:
Tal vez algunas veces han pensado que su trabajo es simplemente enseñar contenidos.
Pero delante de Dios su influencia es mucho más profunda.
Cada vez que explican una lección.
Cada vez que escuchan a una estudiante triste.
Cada vez que corrigen con paciencia.
Cada vez que inspiran confianza.
Están usando un don espiritual.
Quizás Dios les ha dado:el don de enseñanza,
el don de servicio,
el don de exhortación,
el don de misericordia.
Nunca subestimen el impacto de una maestra llena del Espíritu Santo.
Elena White escribió:
“La verdadera educación significa más que la prosecución de un determinado curso de estudio... significa desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales.” (La Educación, p. 13).
Frase para docentes
Una docente cristiana no sólo prepara estudiantes para los exámenes; prepara vidas para la eternidad.
Transición
Dios nos equipa para la misión.
Dios nos llama a edificar la iglesia.
Pero Pablo añade un tercer propósito indispensable.
III. TERCERA E: LOS DONES DEBEN ENLAZAR AL CUERPO DE CRISTO
1 Corintios 12:25
"Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros."
Los dones no fueron dados para crear competencia.
Fueron dados para producir unidad.
Pablo compara la iglesia con un cuerpo.
Ninguna parte funciona plenamente sola.
Todos dependemos unos de otros.
Ilustración: La orquesta
Una orquesta sinfónica posee:violines,
trompetas,
flautas,
percusión,
violonchelos.
Si cada músico intentara tocar más fuerte que los demás, el resultado sería ruido.
La belleza aparece cuando cada instrumento contribuye al conjunto.
La iglesia funciona de la misma manera.
Diversidad sin división.
Diferencias sin rivalidad.
Dones distintos con una misma misión.
Ejemplo bíblico: La iglesia primitiva
En Hechos encontramos:apóstoles predicando,
diáconos sirviendo,
mujeres apoyando el ministerio,
creyentes compartiendo recursos.
Cada uno cumplía su función.
Y el resultado fue:
"Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos" (Hechos 2:47).
Frase de impacto
Cuando los dones compiten, la iglesia se debilita; cuando los dones cooperan, la misión avanza.
Versículos de apoyo
"Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros..." (Romanos 12:4-5).
"Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz" (Efesios 4:3).
Conclusión
La historia del faro y los tres trabajadores
En un puerto peligroso trabajaban tres personas.
Uno se encargaba del combustible.
Otro limpiaba los cristales.
Otro mantenía encendida la luz.
Un visitante preguntó:
—¿Cuál de ustedes es el más importante?
Los tres sonrieron.
—Si uno falla, el barco puede perderse.
Eso es exactamente lo que Pablo enseña.
Dios nos EQUIPA
para participar en la misión.
Dios nos llama a EDIFICAR
a la iglesia mediante nuestros dones.
Dios desea ENLAZAR
a su pueblo en unidad y amor.
La identidad misionera no consiste únicamente en creer en la misión.
Consiste en descubrir nuestro don y usarlo para la gloria de Dios.
Llamado
Permítanme hacerles algunas preguntas:¿He descubierto los dones que Dios me ha dado?
¿Estoy usando esos dones para la misión?
¿Estoy edificando o simplemente observando?
¿Estoy fortaleciendo la unidad o promoviendo la competencia?
Si todos los miembros de la iglesia sirvieran como yo sirvo, ¿qué clase de iglesia tendríamos?
Quizás Dios no te llamó a predicar ante multitudes.
Quizás no te llamó a dirigir una institución.
Pero sí te ha dado un don.
Y donde hay un don, hay una misión.
Oración Final
Padre celestial:
Gracias porque en tu infinita sabiduría no dejaste a tu iglesia sin recursos. Nos has concedido dones especiales para servir, amar y cumplir tu misión.
Perdónanos cuando hemos enterrado nuestros talentos por miedo, inseguridad o comodidad. Perdónanos cuando hemos admirado los dones de otros sin desarrollar los nuestros.
Ayúdanos a descubrir los dones que tu Espíritu ha colocado en nuestras vidas. Danos humildad para usarlos, sabiduría para desarrollarlos y amor para ponerlos al servicio de los demás.
Bendice especialmente a nuestras docentes. Que sus aulas sean lugares donde se formen mentes para el conocimiento y corazones para el reino de Dios.
Haz de nuestra iglesia una comunidad que equipa, edifica y une. Que nuestros dones no sean motivo de orgullo, sino instrumentos para la misión.
Y cuando Cristo regrese, que podamos escuchar aquellas palabras:
"Bien, buen siervo y fiel."
En el nombre de Jesús.
Amén.
Comentarios
Publicar un comentario