«A fin de conocer a Cristo, y la virtud de su resurrección, y participar de sus padecimientos, hasta llegar a ser semejante a él en su muerte, para llegar de algún modo a la resurrección de los muertos» (Filipenses. 3:10, 11). Hay algo en nosotros que nos hace desconfiar de la salvación solo por la fe sin las obras de la Ley. Es decir, por alguna razón, todos tendemos a apoyarnos en nuestras obras como si estas fueran parte de la fórmula para nuestra salvación . Pablo aborda este punto en una vigorosa polémica contra quienes insistían en que la circuncisión era necesaria para la salvación. Para evitar que algunos pensaran que sus obras, como la circuncisión, contribuían a su salvación, Pablo deja claro que la justicia procede de Cristo como un don que es aceptado por la fe y que no es fruto de la obediencia a la Ley. Aunque la circuncisión puede no ser un problema hoy en ese sentido, el principio que estaba detrás de la insistencia en ella como requisito para la salvación sí lo es. La ...
Un espacio con sermones que procuran fortalecer la fe y la esperanza en Jesús.