“Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin” (RVR60). Juan 13:1
Juan 13:1 constituye un versículo de transición extremadamente importante dentro del Evangelio de Juan.
| Sección | Capítulos |
|---|---|
| Libro de las Señales | Juan 1-12 |
| Libro de la Gloria | Juan 13-21 |
La Pascua
La palabra: πάσχα (pásja) proviene del hebreo: פסח (Pesaj). Conmemora la liberación de Israel de Egipto (Éxodo 12).
Durante el siglo I:
Jerusalén se llenaba de peregrinos.
Miles de corderos eran sacrificados.
Se recordaba la redención nacional.
Juan presenta a Jesús como: "el Cordero de Dios" (Juan 1:29); por lo que la referencia a la Pascua anticipa inmediatamente su sacrificio.
Introducción: El amor que no retrocede
Existe una diferencia entre amar cuando todo va bien y amar cuando se acerca el sufrimiento.
Muchos aman mientras reciben beneficios. Muchos permanecen mientras existen comodidades. Muchos son fieles mientras el costo es pequeño.
Pero el verdadero amor se revela cuando tiene la oportunidad de marcharse y, aun así, decide quedarse.
Juan 13 nos sitúa en las últimas horas de la vida terrenal de Jesús. La sombra de la cruz se aproxima. Judas está preparando la traición. Pedro está próximo a negarlo. Los discípulos están discutiendo quién será el mayor.
Sin embargo, el evangelista no comienza hablando de la cruz, ni del dolor, ni de la traición. Comienza hablando del amor.
Porque el cristianismo no es solamente la historia de un Salvador que muere.
Es la historia de un Salvador que ama.
Y cuando Juan busca una frase para resumir toda la pasión de Cristo, escribe: "Los amó hasta el fin."
Muchos comentaristas consideran este versículo como la introducción formal del llamado Libro de la Gloria, donde la atención deja de centrarse en las multitudes y se concentra en los discípulos.
Función literaria
Este texto sirve como prólogo a:Lavamiento de los pies (13:2-20)
Anuncio de la traición (13:21-30)
Discursos de despedida (13-17)
Pasión y crucifixión (18-19)
Resurrección (20-21)
Anuncio de la traición (13:21-30)
Discursos de despedida (13-17)
Pasión y crucifixión (18-19)
Resurrección (20-21)
Como observa D. A. Carson:
“Todo lo que sigue en Juan 13–17 debe interpretarse a la luz del amor de Cristo por los suyos.”
Esta noche veremos tres verdades extraordinarias acerca del amor de Jesús.
I. JESÚS NOS AMA CON PLENA CONSCIENCIA
“Sabiendo Jesús que su hora había llegado...”
Jesús no era una víctima.
Nada tomó a Cristo por sorpresa.
Él sabía:
quién lo iba a traicionar;
quién lo iba a negar;
quién lo abandonaría;
qué sufrimientos vendrían;
qué clavos atravesarían sus manos.
Y aun así continuó avanzando.
La palabra griega eidōs ("sabiendo") expresa conocimiento completo y perfecto.
Jesús contempla cada detalle de la cruz y aun así decide caminar hacia ella.
Juan 10:18 declara: "Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo."
La cruz no fue un accidente.
Fue una decisión.
Ilustración bíblica
Cuando Abraham caminaba hacia el monte Moriah con Isaac (Génesis 22), el padre sabía lo que lo esperaba arriba de la montaña.
Cada paso tenía un costo emocional.
Sin embargo, continuó caminando.
De forma infinitamente superior, Jesús caminó hacia el Calvario sabiendo perfectamente todo lo que vendría.
No avanzó por ignorancia.
Avanzó por amor.
"Lo que para nosotros era una sorpresa, para Cristo era una decisión."
“Cristo conocía perfectamente el resultado de su sacrificio; sabía que la cruz estaba delante de él, sin embargo no vaciló en su misión.” DTG.
Aplicación
Jesús conoce tu pasado.
Conoce tus luchas.
Conoce tus pecados.
Conoce tus fracasos.
Y aun así continúa llamándote.
Pero el texto no sólo nos muestra que Jesús sabía lo que iba a ocurrir.
También nos muestra hacia dónde estaba mirando.
Aunque veía la cruz, veía algo más allá de ella.
II. JESÚS NOS AMA CON UNA PERSPECTIVA ETERNA
“Había llegado su hora para pasar de este mundo al Padre”
La cruz no era el final.
Era el camino.
Jesús entendía que el sufrimiento tenía propósito.
La humillación conduciría a la exaltación.
La muerte conduciría a la resurrección.
La cruz conduciría al trono.
La expresión griega metabē significa: “pasar”, “trasladarse”, “cruzar de un estado a otro”.
Jesús ve su muerte como una transición. No como una derrota.
Hebreos 12:2 dice: “Por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz.”
Lo que sostenía a Cristo no era la ausencia de dolor. Era la certeza del propósito.
Ilustración
Un escultor contemplaba un enorme bloque de mármol.
Los demás veían una piedra.
Él veía una obra maestra.
Cuando le preguntaron cómo podía imaginar una figura tan hermosa dentro de aquella roca, respondió:
“La estatua ya estaba allí. Yo sólo quité lo que sobraba”.
Dios muchas veces permite procesos dolorosos porque está esculpiendo algo eterno en nosotros.
Nosotros vemos el cincel.
Dios ve la obra terminada.
Frase célebre
C. S. Lewis escribió:
“Dios susurra en nuestros placeres, habla en nuestra conciencia y grita en nuestros dolores.”
“Más allá de la cruz vio la gloria. Más allá de la vergüenza contempló la salvación de los redimidos.” DTG.
Aplicación
Cuando no entiendas el proceso:
recuerda que Dios ve más lejos;
recuerda que Cristo ve más lejos;
recuerda que el Padre ya está donde tú todavía no has llegado.
"La fe consiste en confiar en el corazón de Dios cuando no podemos entender la mano de Dios."
Sin embargo, el clímax del versículo no está en el conocimiento de Jesús ni en su destino celestial.
El punto culminante aparece en las últimas palabras.
III. JESÚS NOS AMA HASTA EL FIN
“Los amó hasta el fin”
Esta es probablemente una de las frases más hermosas de toda la Biblia.
La expresión griega: eis telos
puede significar:
hasta el final;
completamente;
perfectamente;
sin reservas.
Juan parece utilizar deliberadamente todos esos sentidos simultáneamente.
Jesús amó:
hasta el último día;
hasta el último suspiro;
hasta la última gota de sangre;
hasta la máxima expresión posible.
Observe a quién estaba amando.
Pedro lo negaría.
Judas lo vendería.
Tomás dudaría.
Los demás huirían.
Sin embargo: “Los amó hasta el fin.”
Su amor no dependía de la perfección de los discípulos. Dependía del carácter del Salvador.
Romanos 5:8 declara:
“Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
Ilustración
Durante años, una madre cuidó a su hijo que había quedado completamente inmóvil después de un accidente.
Lo alimentaba.
Lo aseaba.
Lo acompañaba.
Un periodista le preguntó:
- ¿No se cansa?
Ella respondió:
- No estoy cuidando una obligación. Estoy cuidando a mi hijo.
Eso es amor perseverante.
Pero aun ese amor humano es pequeño comparado con el amor de Cristo.
Porque Jesús no murió por personas que lo amaban.
Murió por personas que lo rechazaban.
Charles Spurgeon dijo: “El amor de Cristo es un océano sin orillas ni fondo.”
“Hasta el fin de su vida terrenal manifestó el mismo amor abnegado que había caracterizado toda su misión.” DTG
“Aunque veía claramente el proceder de Judas, no dejó de darle evidencias de su amor.”
"Cuando nosotros llegamos al límite de nuestra fidelidad, Cristo todavía no ha llegado al límite de su amor."
Conclusión
Ilustración integradora
Se cuenta que durante una tormenta un capitán permaneció firme en el timón mientras las olas golpeaban violentamente el barco.
Los pasajeros aterrados preguntaban:
- ¿Llegaremos al puerto?
Uno de los marineros respondió:
- No teman. El capitán conoce la ruta.
La tormenta continuó toda la noche.
Pero al amanecer el puerto apareció frente a ellos.
El capitán sabía adónde iba.
Eso es exactamente lo que vemos en Juan 13:1.
Jesús:
sabía lo que vendría;
sabía adónde iba;
sabía a quién amaba.
Por eso pudo atravesar la noche más oscura de la historia.
Recapitulación
Hoy hemos aprendido que:
1. Jesús nos ama con plena consciencia.
Nada lo sorprendió.
Conocía el sufrimiento que venía.
Y aun así avanzó.
2. Jesús nos ama con una perspectiva eterna.
Ve más allá de la cruz.
Ve más allá del dolor.
Ve más allá de nuestras circunstancias.
3. Jesús nos ama hasta el fin.
Un amor perfecto.
Inagotable.
Incondicional.
Redentor.
Llamado
Permíteme hacerte algunas preguntas.
Si Cristo no retrocedió ante la cruz, ¿por qué retrocedes tú ante su llamado?
Si Jesús conocía todos tus errores y aun así te amó, ¿por qué sigues creyendo que no puedes acercarte a Él?
Si Cristo te amó hasta el fin, ¿lo estás amando con todo tu corazón?
¿Hay alguna área de tu vida que necesita ser rendida hoy a Jesús?
¿Estás dispuesto a responder al amor de Cristo con una entrega completa?
Esta noche Jesús sigue diciendo: “Te amo hasta el final.”
La pregunta ya no es cuánto te ama Cristo.
La pregunta es: ¿Cómo responderás tú a ese amor?
Oración Final
Padre celestial, hoy contemplamos el amor incomparable de Jesús. Gracias porque cuando nosotros éramos indignos, Tú nos amaste. Gracias porque cuando caímos, Tú permaneciste fiel. Gracias porque cuando el mundo nos rechazó, Cristo nos recibió.
Señor, ayúdanos a comprender la profundidad de ese amor que caminó hacia la cruz voluntariamente. Danos la certeza de que Tú conoces nuestro pasado, diriges nuestro presente y preparas nuestro futuro.
Quita nuestras dudas, fortalece nuestra fe y transforma nuestro corazón. Que al contemplar a Cristo amándonos hasta el fin, nosotros también aprendamos a vivir para Ti hasta el fin.
Hoy nos entregamos nuevamente a Jesús. Toma nuestra mente, nuestra voluntad, nuestros talentos, nuestra familia y nuestra vida entera.
Y cuando lleguen las tormentas de la existencia, ayúdanos a recordar que el Capitán sigue al mando y que pronto llegaremos al puerto eterno.
En el nombre precioso de Jesús.
Amén.
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