Introducción
Vivimos en una cultura que celebra héroes sin carácter y que normaliza la ruptura ética en las cosas pequeñas. Sin límites morales, cualquier liderazgo termina costándole a otros, especialmente a los más vulnerables. La sabiduría bíblica nos llama a ser referentes que honran los límites justos y sostienen la integridad en lo pequeño y lo grande.
Proverbios 22:28 — “No traspases el lindero antiguo que pusieron tus padres.”
Proverbios 23:10–11 — “No traspases el lindero antiguo, ni entres en la heredad de los huérfanos; porque su Redentor es fuerte; Él juzgará la causa de ellos contra ti.”
Lucas 16:10 — “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más.”
Tito 1:7–9 — El líder debe ser “irreprensible”, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí.
I. Los límites protegen la justicia y a los vulnerables
Idea clave: Los límites (morales, legales y espirituales) existen para guardar la vida, la herencia y la dignidad de los más débiles.
En Israel, mover el “lindero” era robar y desordenar el tejido social (Dt 19:14; 27:17).
Proverbios 23:10–11 denuncia la invasión de la heredad de los huérfanos y apelando a Dios como Goel (Redentor), defensor jurídico de los indefensos.
Aplicación: Cuando racionalizamos “pequeños ajustes” o “excepciones” en procedimientos (finanzas, investigación, pastoral, ministerios), alguien termina pagando el costo—casi siempre el más vulnerable.
Según Stephen Kanitz vivimos en la era de los 'héroes sin carácter' (En https://blog.kanitz.com.br/etica-importante/) y por causa de estos agrega: "Hoy en día, quien quiera adquirir valores morales y éticos en este mundo "moderno" tendrá que aprender las reglas por su propia cuenta".
Aprovechando la confianza que depositaron en mí:
"Cuando los ministros se aprovechan así de la confianza que la gente deposita en ellos y llevan a las almas a la ruina, se hacen tanto más culpables que el pecador común, cuanto más elevada es su profesión. En el día de Dios, cuando se abra el gran libro mayor del cielo, se verá que contiene los nombres de muchos ministros que pretendieron tener pureza en su corazón y en su vida y profesaron que se les había confiado el Evangelio de Cristo, pero se aprovecharon de su situación para seducir a las almas y hacerles transgredir la ley de Dios". MPa, 70.
HOMBRES NOBLES HONORABLES
Kuvitz agrega: "Hubo una época en la que los nobles eran verdaderamente nobles, ejemplos a seguir por todos. Hoy, eso ha cambiado. Nuestros líderes políticos, académicos y empresariales ya no son "nobles" ni se preocupan por transmitir valores morales a las generaciones futuras".
"La gente piensa que (por ser un líder) lo que dice tiene que ser cierto. Si hubiera sido una persona inmoral o pendenciera, no hubiera obtenido la victoria en ganar la confianza de tantos". MPa, 67.
Algo así debe estar ocurriendo en el liderazgo pastoral, porque a la necesidad de un buen pastor, un buen líder espiritual, un referente de la fe y los valores cristianos; sí ala calidad moral se podría agrega la altura ética, porque "Generalmente, sus conversos no se elevan más que la norma puesta por los ministros". MPa, 66.
"La ética comienza donde termina la conveniencia".
Veamos la triste historia de Nabot en 1 Reyes 21. Acab desea su viña; Jezabel manipula testigos, matan a Nabot y roban su heredad. Dios juzga. Romper límites “pequeños” abrió puertas a una tragedia mayor.
II. El carácter se forja en lo pequeño y sostiene lo grande
Idea clave: La fidelidad diaria en lo pequeño es la escuela del carácter; la notoriedad sin disciplina es fragilidad maquillada.
Lucas 16:10; Proverbios 4:23 (“sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón”).
En investigación, administración o misión, pequeños sesgos o pequeñas concesiones (reportes, citas, dinero, trato a personas) forman hábitos que deforman el carácter y los resultados.
“El carácter no se hereda; se forma por esfuerzo individual.” (La Educación, cap. “El carácter”, p. 225).
"Somos lo que hacemos repetidamente; la excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito". - Will Durant (resumiendo a Aristóteles).
Veamos el caso de José en Egipto (Génesis 39–41). Su integridad en lo pequeño (rechazo a la seducción; fidelidad en prisión) lo prepara para gobernar con sabiduría y límites cuando tiene poder.
Los principios éticos de la vida de JOB
1. Vivir sin Lujuria - Job 31:1-4; 31:9-12
2. Decir la verdad - Job 31:5-8
3. Actitud benévola hacia los sirvientes - Job 31:13-23
4. Carácter libre de codicia - Job 31:24-25
5. Ninguna participación en la idolatría - Job 31:26-28
6. Ningún espíritu de venganza - Job 31:29; 40:4, 5; 42:4
Uno puede ser correcto aunque esté rodeado de personas incorrectas.
Job nos recuerda que cuando abandonamos la fidelidad entramos en el camino de las concesiones.
III. Ser referentes exige límites claros: personales, relacionales e institucionales
Idea clave: Los referentes que sostienen comunidades sanas establecen límites visibles y practicables.
Tito 1:7–9 — virtudes y frenos del liderazgo: dominio propio, amor a lo bueno, sobriedad doctrinal.
Aplicación: Personales: uso del tiempo, economía, redes sociales, confidencialidad.
Relacionales: conflicto de intereses, trato con el sexo opuesto, canales de queja y rendición de cuentas.
Institucionales: políticas claras, transparencia, auditorías, participación de terceros.
"La cultura se come a la estrategia en el desayuno". (Peter Drucker).
El entorno puede suplir en menos tiempo de lo que imaginamos la honestidad y la integridad.
Sin límites compartidos, la mejor visión se desfigura.
El “Modesto Manifesto” de Billy Graham (1948): cuatro límites—finanzas, moralidad sexual, relaciones intereclesiales y promoción honesta. Esos límites preservaron su testimonio por décadas.
IV. La ruptura ética crea héroes sin carácter y víctimas reales
Idea clave: Donde no hay límites, surge heroísmo aparente (resultados rápidos, métricas infladas) pero con costos ocultos.
Texto: Isaías 5:8 — “¡Ay de los que juntan casa con casa…!”; Miqueas 2:2 — “Codician campos… oprimen”.
Aplicación: En misión, manipular números, invisibilizar fracasos o tolerar abusos “por la causa” produce daño sistémico y traición del evangelio.
Dietrich Bonhoeffer: “La gracia barata es la enemiga mortal de la Iglesia.” (El costo del discipulado).
Agustín de Hipona: “Ama y haz lo que quieras”—no como licencia, sino como amor ordenado que pone límites bajo la caridad.
Dietrich Bonhoeffer (1906–1945): se negó a ser un “héroe funcional” sin carácter. Su disciplina ética frente al nazismo muestra que el límite del Reino puede costar la vida, pero salva la conciencia y a muchos.
Al final del día ¿Qué le dirás al hombre del espejo?
V. Jesús establece el referente definitivo: verdad, límites y amor
Idea clave: En Jesús, la verdad no se negocia, el amor no manipula, y los límites protegen la vida.
Mateo 4 (tentaciones: poder sin cruz, pan sin obediencia, éxito sin adoración verdadera);
Juan 8:32 (“la verdad os hará libres”);
Hebreos 12:1–3 (correr con paciencia, poniendo los ojos en Jesús).
Aplicación: Toda ética cristiana fluye de Jesús: límites no como barreras frías, sino como cercas de amor que guardan la misión y dignidad humana.
“La obra más importante que se nos haya confiado es la formación del carácter.” (La Educación, p. 225).
"La santidad no es un lujo; es una necesidad". - John Stott: (La cruz de Cristo / homilías y escritos pastorales).
Daniel (Daniel 1:6). Fijó límites santos (alimento, adoración, oración), fue fiel en lo pequeño y se convirtió en referente con carácter y con límites.
"La conducta del ministro, sus palabras, sus gestos y modales, su fe y su piedad se consideran como ejemplo de estos adventistas observadores del sábado; y si imitan al que les ha enseñado la verdad, piensan que están cumpliendo con su obligación". MPa, 26.
Conclusión
Los límites protegen la justicia y a los vulnerables (Pr 22:28; 23:10–11).
El carácter se forja en lo pequeño y sostiene lo grande (Lc 16:10).
Ser referentes exige límites personales, relacionales e institucionales (Tit 1:7–9).
La ruptura ética produce héroes sin carácter y víctimas reales (Is 5:8; Miq 2:2; Bonhoeffer).
Jesús es el referente definitivo que une verdad, límites y amor (Mt 4; Jn 8:32; Heb 12:1–3).
"Mejor límites que lucen humildes, que logros que huelen a traición".
Una cerca alrededor de un precipicio: no impide disfrutar del paisaje; permite vivir. Sin cerca, el más mínimo paso en falso se vuelve fatal. Los límites de Dios son esa cerca: no te privan; te preservan.
¿Qué “linderos antiguos” (hábitos, prácticas, políticas) debo respetar hoy para proteger a los vulnerables en mi contexto?
¿En qué cosas pequeñas estoy tentado a racionalizar excepciones (tiempo, dinero, citas, datos, relaciones)?
¿Qué límites personales necesito formalizar (uso de dispositivos, confidencialidad, descanso, supervisión)?
¿He perseguido resultados que convierten mi liderazgo en “heroísmo sin carácter”? ¿Quién ha pagado el costo?
¿Cómo reflejará Jesús—su verdad y su amor—en mis decisiones éticas esta semana?
"¿Será posible que los hombres que han estado ocupados en esta obra por tanto tiempo corrompan sus caminos delante del Señor a pesar de su gran experiencia y de la luz especial que tienen?" MPa, 70.
Todo esto no es para los otros. Es para mí. Con los otros debo ir con calma y debo actualizar la foto de mi prójimo. Es decir, no pensar que siempre será así, con los estándares que la conocí.
"No se dedique ninguna persona a reprimir ni a desanimar. No procure colocar su armadura sobre su hermano, porque él no la ha probado". MPa, 68.
Sin embargo, no debemos entregarnos a la derrota ética:
"Es [nuestro] privilegio y [nuestro] deber el ser perfectos vencedores aquí". MPa, 21.
Oración
“Señor Jesús, nuestro Redentor fuerte, pon cerca de tu amor alrededor de nuestro corazón. Líbranos de la tentación de mover linderos por conveniencia. Enséñanos a ser fieles en lo pequeño, a cuidar a los vulnerables y a liderar con límites santos. Forma en nosotros el carácter de Cristo, para que nuestros logros no traicionen tu evangelio. Amén.”
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